Fútbol Nacional

Opinión: Jafet Soto, o el arte de hacerse odiar

EscucharEscuchar

Es un hombre al que aprecio, y su gestión al frente del Team suscita mi respeto. Pero su personalidad ilustra perfectamente ese tipo de narcisismo “a la inversa”, de narcisismo “simétrico” que consiste en disfrutar siendo odiado universalmente. No es menos reprensible, viscoso y patológico que el narcisismo consistente en pretender ser amado universalmente: son anverso y reverso del mismo síndrome. “Puesto que no puedo ser universalmente amado, seré universalmente odiado, y reinaré por el terror”. Era la psicología de Herodes, de Nerón, de todos los sátrapas que el mundo ha conocido. Pero Jafet no es un sátrapa, es un buen hombre, y creo que su problema no procede de una vanidad hipertrófica, sino más bien de su altísimo nivel de calorías emocionales.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.