El Estadio Nacional encierra secretos. Algunos podrían ser patológicos, como el virus nacido en China y que nos tiene nerviosos a todos.
Ahora que se inicia una segunda fase en el Coloso, emergen de sus paredes preguntas virales. Como aquellas que flotan aún por el lago, en un ir y venir desde el estadio hasta el proyecto Torre del Lago (hotel y condominio).
La Cámara Costarricense de la Construcción denunció, en el 2010, que orientales que trabajaban en la construcción del estadio iban y venían con materiales al complejo hotelero, que también se levantaba en Sabana Sur. Hasta fotos les sacaron.
Torre del Lago fue uno de los proyectos de repoblamiento urbano en altura promovido por la Municipalidad de San José, según informó La República en su edición del 24 de abril del 2010. Lo construyó Chinafecc Central América, subsidiaria de Anhui Foreing Economic Construction Co., la encargada de edificar el estadio.
También los periódicos recogieron la polémica por la denegatoria de visas a un grupo de chinos por parte del gobierno de Laura Chinchilla, otorgado antes por el de Óscar Arias (quien obtuvo la donación del estadio) para la última etapa de Torre del Lago. La negativa se basó, en supuestas presiones indebidas del agregado comercial de China en San José, así como de la Municipalidad josefina.
Para entonces, uno de los socios de Eduardo Li, quien estrenó el estadio, era Orlando Guerrero, receptor en la cuenta de una sociedad suya del dinero de una de las dádivas por las que el exjerarca de la Fedefútbol fue condenado en Estados Unidos. Guerrero, quien alegó que fue por el pago de un préstamo, luego pasaría a ser el tesorero de la campaña presidencial del alcalde josefino, Johnny Araya.
Li y su esposa fueron donantes de la campaña de Araya, según registros del partido. Testigos de la época señalan que, por entonces, un alto exdirector de la Fedefútbol pasaba casi cotidianamente a recoger a un familiar suyo a Torre del Lago. También un dirigente del Club Sport Herediano, Aquil Ali, figuró con domicilio fijo en “Mata Redonda, Sabana Sur, Condominio Torre del Lago”, según consta en documentos en poder de La Nación.
Si todo es una casualidad o no, seguramente seguirá siendo un misterio. Lo único deseable es que la nueva donación china venga libre de virus.