Fanny Tayver Marín. 16 octubre
Lixy Rodríguez trata de tirar mejores centros, algo que solo se pule en las práctica. Fotografía: Daniel Sanabria
Lixy Rodríguez trata de tirar mejores centros, algo que solo se pule en las práctica. Fotografía: Daniel Sanabria

Lixy Rodríguez es una de las jugadoras más experimentadas que tiene Liga Deportiva Alajuelense.

Desde siempre le había gustado el fútbol y de pequeña jugaba con sus dos hermanos, Luis Diego y Óscar Josué. Ahí se la ingeniaban para que su mamá, doña Denia Zamora, le diera permiso para que se fuera con ellos a la cancha, en San Miguel de Grecia.

Mientras que su papá, don Óscar Mario Rodríguez trabajaba en el campo, porque es ganadero y tiene una lechería.

Ella jugó en la escuela y en el colegio, pero confiesa que ella no tenía la noción de que existía el fútbol femenino como tal, hasta que vio un partido de la Selección Nacional, averiguó y en 2009 se vinculó a UCEM Alajuela.

“Yo llegué con 19 años, no había tenido ningún proceso anterior y ahorita llevo 10 años en Selección. No creo eso de la argolla, el trabajo diario y constante lo lleva a usted donde sea, habla por uno mismo, se trata de eso, de esforzarse siempre al máximo, de entrenar, de ver debilidades y trabajarlas siempre, pero yo pienso que la argolla quizás años atrás sí pasara, no lo sé, pero en mi caso no, las cosas uno se las gana por el trabajo diario”, manifestó Rodríguez en un Instagram Live con Grupo Mutual.

En ese momento se percató de que no sabía nada. Ahí entendió que es muy diferente mejenguear y ser un poco habilidosa con el balón que ya verse de un equipo en una competencia por puntos. Le tocó trabajar, entender la táctica, cómo perfilarse y cómo marcar.

Por eso le dice a las jovencitas que anhelan ser jugadoras que no hay tal argolla, que solamente luchen por su sueño.

“Las ganas siempre sobran, pero no se puede siempre con ganas, se necesita un poquito de técnica, de táctica, ordenadamente en la cancha uno tiene que cumplir funciones y todo eso se tiene que aprender. Una chica de 13 o 15 años puede saber cómo moverse en su posición, yo lo aprendí a los 19, me había perdido procesos. Los entrenadores tuvieron paciencia y uno tiene ese deseo de aprender y las ganas de mejorar”.

De forma habitual ella hace publicaciones en sus redes sociales de una serie de entrenamientos que efectúa más allá de las prácticas que tiene con la Liga.

Empero, aclara que no son extras, sino un plan de fortalecimiento por la lesión con la que debe lidiar, una hernia en la columna.

“Trabajo fortalecimiento siempre después de entrenar, que es algo necesario, que debo hacerlo para poder mantenerme sin dolor. Eso es lo que hago, son cuatro días a la semana que entreno con el club y ese plan con el preparador físico que maneja las cargas y todo lo demás. En las mañanas entrenamos de 5:30 a. m. a 7 a. m. y prácticamente la rutina de fortalecimiento dura 40 minutos tal vez”.

A la lateral izquierda le gustan los días de partido, pero también disfruta de los entrenamientos. Le pone mucha atención al técnico y trata de entender por qué se corrige una postura, o un control, pues en un futuro no tan lejano quiere vivir el fútbol desde el otro lado, como directora técnica.

Pero tampoco precipita las cosas y hoy disfruta su presente, como una de las leonas de la Liga, porque afirma que desde que Alajuelense optó por incursionar en el fútbol femenino fue con un proyecto serio.

“Que nos apoyen, que nos dejen entrenar en esas instalaciones, son muchas cosas a favor, antes no se tenían y ahora son muchas. Tenemos hidratación, las instalaciones, hacemos crioterapia, tenemos desayuno, a algunas les ayudan con estudio, a otras con la parte económica, entonces hay muchísimas condiciones”, destacó.

Además, dijo: “Siempre están miembros de la junta directiva, el presidente Fernando Ocampo siempre está en los partidos y eso es algo que te hace sentirte parte de, que te dan el apoyo, porque no es solo que te dan la camiseta y las instalaciones y ya. Es que sentís que están identificados, como la afición, eso no se logra así porque así, es el trabajo y la dedicación que la institución pone en nosotras”.

Lixy Rodríguez y Gabriela Guillén en una de las prácticas previo al juego de este sábado contra Herediano. Fotografía: Daniel Sanabria
Lixy Rodríguez y Gabriela Guillén en una de las prácticas previo al juego de este sábado contra Herediano. Fotografía: Daniel Sanabria

Poco antes de que llegara Shirley Cruz, ella comenzó a ser la capitana de las rojinegras, un rol que hoy comparte con Ivonne Rodríguez y eso la ha hecho crecer, porque le tocó conocer bien a sus compañeras para saber cómo hablarles, porque con sinceridad explica que a veces no tenía la forma de decir las cosas.

“Me he tenido que enfocar muchísimo en la serenidad o en la forma de hablar, porque soy una jugadora que exijo muchísimo, que grito mucho en son de apoyo, pero a algunas quizás sí les agrada que les habla, a otras que no les diga o les dé una palmadita o lo que sea y yo creo que ha sido difícil, un reto bonito porque siento esa confianza de poder ayudarle a algunas y tal vez en la parte de experiencia”.

La Liga comenzará la cuadrangular este sábado, a las 3:10 p. m., contra Herediano y según Lixy, las manudas llegan fuertes, lideradas por el ídolo, por Wílmer el Pato López.

“Con Wílmer es una experiencia muy linda, tanto por lo que él fue como jugador y el ídolo que es para la institución, lo que me gusta aprender como jugadora y a futuro ser entrenadora, veo las dos caras. Es una persona a la que se le puede sacar mucho provecho, por el sentimiento, porque siempre he sido liguista yo siento un privilegio tenerlo ahí, una sensación bonita de que puedo aprender de él”, acotó.

Considera que esta Liga que afrontará la cuadrangular es más compacta, por el aporte de la creativa panameña Marta Cox y de la defensora Gabriela Guillén.

“Quienes lleguen al club van a querer aportar muchísimo, llegaron Marta y Gaby, eso le da al equipo mucha competitividad, porque a veces pasa que uno se vuelve como en un estado de confort que viene jugando. Al llegar nuevas ordenan, pero desordenan, en el buen sentido de que ya te ponen a pensar”, indicó.

Rodríguez también resalta que volvió la motivación para todas, porque “en los partidos anteriores actuaron jugadoras que no han tenido tantos minutos y lo hicieron muy bien, entonces yo creo que esa es la parte bonita, que viene la parte competitiva entre todas y si está jugando darlo todo y si le toca apoyar, hacerlo, es un grupo sano y trae eso, competitividad”.