El umbral del dolor es cada vez más alto para Arauz, quien se niega a pensar en un retiro prematuro de las canchas de fútbol

Por: José Pablo Alfaro Rojas 17 enero

A Hansell Arauz se le rompió el ligamento cruzado anterior tres veces. Una patada le desbarató el injerto en su tercer intento de regresar, en esta ocasión con Carmelita. Le quedan casi ocho meses para retomar el curso de su vida, en una cancha de fútbol.

Las canchas han sido crueles con Arauz; en octubre de 2014 inició el calvario, cuando su pierna izquierda se incrustó en el césped sintético del Estadio Ricardo Saprissa durante un clásico. Adiós ligamento.

El 2 de diciembre del 2015, cuando empezaba a recuperarse, se repitió la escena. Otra vez la pierna izquierda, otra vez la cancha morada y otra vez el ligamento cruzado anterior.

Arauz espera volver a las canchas en menos de ocho meses.
Arauz espera volver a las canchas en menos de ocho meses.

Le faltan casi ocho meses para volver a jugar y Arauz ve poco fútbol por televisión. Le genera ansiedad, así que solo cumple con la cuota mínima de mirar los partidos de su equipo, Carmelita.

"Siempre ha sido así, desde mi primera lesión. Saber que uno está en la casa sin aportar a los compañeros me genera ansiedad y me pongo a pensar muchas cosas, entonces prefiero no hacerlo”, explicó el futbolista, optimista desde el momento en que atiende el teléfono.

Paso a paso. Entre semana, se levanta a las 5:30 a. m. a nadar, después hace trabajo de gimnasio y en la tarde terapia. Repite la rutina a diario, un ritual sagrado que se prometió a sí mismo cumplir.

El dolor es intenso, principalmente en los primeros meses de recuperación, cuando el pie está inflamado y casi no tiene masa muscular ni movilidad en la pierna.

Arauz se lesionó en un partido frente a Cartaginés. Fotografía: Diana Méndez
Arauz se lesionó en un partido frente a Cartaginés. Fotografía: Diana Méndez

El umbral del dolor de Arauz es cada vez más alto. La tolerancia incrementa y la paciencia también. Los errores que cometió en el pasado ya no los repite esta vez. No piensa extralimitarse ni acelerar su recuperación, aun cuando termina su contrato a mitad de año.

En junio finaliza su vínculo con los verdolagas, pero todavía le faltará tiempo para volver a jugar.

No le sofoca. Dice haber ahorrado un dinero para estar tranquilo, después de militar en el fútbol internacional con el Kayseri Erciyesspor turco.

Tampoco le pasa por la cabeza el retiro.

"Si uno se deja llevar por todo lo que dice la gente, no podría jugar fútbol. Yo lo respeto, pero no lo comparto. Sé lo que puedo dar. Nada más pienso en recuperarme y demostrarme a mí mismo que estaba en lo correcto", contó Arauz, quien vive solo en El Carmen de Goicoechea.

Arauz pone como ejemplo el caso de Heiner Mora, quien sigue jugando pese a las recaídas que tuvo que sobrellevar después de su primera ruptura de ligamento.

"Estoy tranquilo, no me precipito, no pienso en si voy a tener dinero o no después de que termine mi contrato. Pienso en recuperarme", dijo Arauz.

El lateral titular de Saprissa fue compañero de Arauz en la S y Brujas, pero no hablan desde su última lesión.

A Hansell le reconforta saber que los tratamientos para este tipo de dolencia son cada vez más efectivos y le permiten aferrarse a la idea de que volverá a las canchas.

Hoy camina sin muletas y en 15 días empieza a trotar. Para Arauz, el dolor no es excusa.

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