
Joel Campbell llegó al Estadio Ricardo Saprissa como la principal atracción del Clásico. El delantero de Alajuelense regresaba con otra camiseta a la que vistió en sus divisiones menores y desde que se dejó notar en la Cueva, la gente no dejó de dirigirle su atención.
La primera acción que generó interés fue cuando todos los jugadores de la Liga salieron a calentar juntos a las 7:27 p. m., mientras que Campbell lo hizo 30 segundos después. Caminando con mucha calma y una mirada seria, salió del vestuario.
Con su primer paso, todo el estadio se volcó hacia él y él simplemente continuó caminando hasta llegar a la zona de calentamiento. Después, mientras realizaba su actividad física, fue testigo de una sonora silbatina que resonó en todo el estadio cuando se escuchó su nombre.
Los equipos salieron al campo y Joel observó con atención la leyenda que la afición del Saprissa colocó en una de sus gradas: ‘No se compra’. Luego, siguió caminando, a diferencia de otros de sus compañeros. Por ejemplo, Michael Barrantes no pudo ocultar su sonrisa ante el ambiente que se vivía.
En sus primeras acciones en el partido, Campbell se dio cuenta de que cada vez que tocara el balón, la silbatina aparecería. A pesar de ello, su desempeño fue sólido en el campo. Joel no arriesgó pelotas, sino que se dedicó a entregar el balón a quien estuviera mejor ubicado en el campo.
Así encontró a Johan Venegas y lo puso frente al arco con un gran servicio. También combinó con Carlos Mora y creó las mejores oportunidades que Alajuelense pudo tener en el partido.
En el primer tiempo, Campbell tocó el balón once veces y solo tuvo una pérdida de posesión. Sin embargo, sus llegadas al área defendida por Kevin Chamorro fueron muy pocas.
En el segundo tiempo, el exfutbolista del Arsenal de Inglaterra tuvo dificultades con la dura marca de Jeffry Valverde. El diestro que Saprissa colocó como lateral izquierdo tuvo cinco enfrentamientos con Joel y ganó todos.
Valverde no le dio espacio a Joel para pensar. Si el atacante recibía de espaldas, ni siquiera lo dejaba darse la vuelta y lo marcaba de cerca. En varias acciones rozó la falta, pero Juan Gabriel Calderón no consideró que fueran merecedoras de sanción y Jeffry recuperó el balón.
El futbolista de Alajuelense fue de más a menos en el duelo y en los últimos minutos buscó replegarse hacia la zona defensiva para darle salida a su equipo, pero eso lo alejó de la zona donde es realmente peligroso.

Joel se convirtió en el principal asistidor manudo, especialmente buscando a hombres con buen juego aéreo como Juan Luis Pérez, Giancarlo González o Doryan Rodríguez. Sin embargo, los centros fueron controlados por Kevin Chamorro o despejados por la defensa compuesta por Pablo Arboine y Waston.
El partido terminó con una jugada de Joel Campbell que puso los nervios de punta en el estadio Ricardo Saprissa, ya que el delantero con su último esfuerzo profundizó por la izquierda y sacó un servicio complicado que Chamorro logró detener antes de que un delantero manudo lo empujara al fondo de la red.
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Joel Campbell aseguró después del compromiso que estaba triste por la derrota, pero señaló que el equipo manudo puede mantener la cabeza en alto porque el torneo no ha terminado y en el Saprissa mostraron ‘cosas importantes’. Campbell fue enfático en que el liderato no decide el campeonato.
