Fiorella Masís. 29 marzo

Para Jerry Bengtson jugar en el extremo y no en el centro del área es un aprendizaje que empezó desde cero.

Jerry Bengtson celebra con Jonathan Moya el segundo gol ante la UCR, obra del nacional tras pase del hondureño. Foto: Rafael Pacheco
Jerry Bengtson celebra con Jonathan Moya el segundo gol ante la UCR, obra del nacional tras pase del hondureño. Foto: Rafael Pacheco

El catracho nunca había ocupado esa posición en su carrera, pero ahora en el Saprissa lo utilizan ahí y da frutos.

“En mi vida había jugado ahí, hasta ahora, pero estoy contento, con tal de ayudar, voy a correr y aportar”, apuntó el futbolista, quien retomó el protagonismo perdido en el Clausura 2018.

Bengtson, acostumbrado a ser un 9, reconoce que estar recostado al lado derecho es “muy diferente”, sobre todo porque debe bajar más para colaborar con la zaga.

“Hay que estar defendiendo y a la vez estar listo para atacar, hay que esforzarse más. Esa posición es de estar bien físicamente”.

Precisamente así lo ha demostrado el hondureño, pues se le ve corriendo durante todo el partido. Su aporte es más sacrificado, pero de igual forma responde con goles. Anotó ante la Liga y también contra la UCR, juego en el que además dio una asistencia.

“Tengo que trabajar más, la posición no la conozco muy bien, pero poco a poco me voy adaptando”, agregó.

Para Bengtson el torneo ha sido un sube y baja. Empezó siendo estelar en las dos fechas iniciales del certamen; sin embargo, poco a poco fue relegado al banquillo.

El buen momento de otros futbolistas le afectó directamente y en 16 fechas solo había actuado 251 minutos de 1.440 posibles. Pero en el clásico regresó al once.

En ese juego concretó de penal, un premio a su esfuerzo de buscar cada balón, tanto en ofensiva como en defensa.

Incluso el delantero va dejando atrás polémicas que se generaron mientras era suplente.

Tras la jornada 13, dijo sentirse en desventaja a la hora de luchar por un campo en la titularidad con los jugadores ticos con posibilidades de conformar la Selección Nacional.

Pero así como esos compañeros lo relegaron, hoy la regularidad le vuelve a sonreír y su aporte con polifuncionalidad, goles y asistencias lo ponen como opción número uno.

“Han pasado muchas cosas, pero siempre me quedo con las cosas buenas. Primero Dios todo pueda seguir mejorando, ayudándole al equipo, que es lo más importante”.

Bengtson termina contrato con los morados al final del torneo y será hasta ese momento cuando se conozca su futuro, pues hasta ahora no ha habido acercamiento con la directiva.

“Estoy pensando en terminar el torneo bien y después analizar qué pasa”.

El hondureño suma cuatro tantos en 431 minutos, es decir, un gol cada 107 minutos.