
Alajuela. Los arabescos sobre un terreno de juego de Pablo Alejandro Izaguirre tienen solo unos meses de haber sido archivados.
Y como en el futbol la bola pica para cualquier lado, hoy se vuelve a vestir “de corto” para ser el segundo de abordo en el nuevo cuerpo técnico de la Liga, al mando de Álvaro Solano.
“No lo esperaba, pero estoy muy contento con Álvaro, que me ha tomado en cuenta, y con la Junta Directiva. Es una responsabilidad linda y un compromiso personal”, afirmó Izaguirre.
El viernes pasado, Solano habló de tomar atajos con gente de la casa para ganarle la carrera al tiempo.
Izaguirre es “tan de la casa” que ni siquiera tiene 365 días de haber colgado los tacos, luego de siete años de militar con los manudos, y casi todos los actuales miembros de la actual planilla fueron sus compañeros.
“A todos los conozco, he observado a la Liga en los últimos tiempos, trabajo acá en la institución y es lógico que le he dado un seguimiento. Ahí se pueden intercambiar ideas de lo que uno vio”.
Quien hasta hace poco era el “10” no esperaba estar del otro lado de la raya de cal y menos se ve como director técnico. “Este es un puesto interesante, donde uno puede aprender mucho. Yo soy empleado de la Liga y acá puedo colaborar”.
Un verdadero ídolo de la afición manuda, Izaguirre abre un nuevo capítulo en su relación con el pueblo rojinegro. “Desde esta nueva función me toca devolverle algo a la gente y a mis compañeros todo lo que me han dado”.