Cristian Brenes. 23 febrero

Hernán Medford asegura que no pone excusas, dice reconocer que ha fallado y sus jugadores también, pero en medio del fuego cruzado por la racha de siete partidos sin ganar, salió a autodefenderse. El veredicto puede favorecerle en parte, aunque no es inocente del todo en los argumentos que esbozó.

Luego de reconocer su cuota de responsabilidad en lo táctico y los planteamientos, Medford fundamentó su discurso en tres puntos: las lesiones, los futbolistas que llegaron tarde y aún no se acoplan, así como los errores garrafales de un equipo que a su criterio no lo hace mal dentro de la cancha. Todo esto suma para que sean décimos, con nueve unidades en nueve presentaciones, según dijo.

Para ir por partes, en el tema de las ausencias de figuras por dolencias, el fallo le favorece al timonel. Para el choque contra Alajuelense no tuvo a Jeikel Venegas, Daniel Chacón, David Ramírez, Carlos Hernández y Heyreel Saravia. Así mismo, Ryan Bolaños y William Quirós apenas volvieron y fueron titulares, mientras que Kenner Gutiérrez se recuperó e ingresó de cambio.

Medford también llegó a tener ausentes a tres de los cuatro laterales del plantel durante esta mala racha (José Sosa y Bolaños en la izquierda y Quirós en la derecha), por lo que no le quedó más que improvisar. La covid-19 también atacó al club con cuatro casos al inicio del certamen y uno más que se reportó este sábado.

Marcel Hernández (izquierda) es la baja más sensible de Cartaginés para el Clausura 2021. Mientras que Bismar Acosta llegó a los brumosos con el torneo iniciado y con la premura de ponerse a punto. Acosta vio la roja en su debut en la fecha nueve. Fotografía: Alonso Tenorio
Marcel Hernández (izquierda) es la baja más sensible de Cartaginés para el Clausura 2021. Mientras que Bismar Acosta llegó a los brumosos con el torneo iniciado y con la premura de ponerse a punto. Acosta vio la roja en su debut en la fecha nueve. Fotografía: Alonso Tenorio

Sin duda alguna que estas bajas le restan alternativas de variantes y competencia interna. Eso sí, no todos ellos eran titulares indiscutibles, Chacón, Saravia, Quirós y Bolaños son los más regulares.

En lo que respecta a los fichajes que se incorporaron sobre la marcha, el veredicto es dividido. Róger Rójas y David Ramírez se sumaron previo al inicio del certamen, no obstante, Román Torres y Bismar Acosta lo hicieron en plena competencia y con el tiempo como su enemigo para ponerse en forma. Es más, las lesiones de otros compañeros derivaron en que Torres y Acosta debutaran con pocos días de entrenamientos.

A esto se suma que los cuatro venían de largos periodos de inactividad, faltos de ritmo y por ende, acoplarse no les ha sido sencillo. Justo esta situación hace que el técnico y la dirigencia sí tengan responsabilidad, ya que aunque los refuerzos son de calidad, debieron prever que les podía afectar y que tardarían varias jornadas hasta que se viera la mejor versión de ellos.

El tercer punto en la defensa del Pelícano son los fallos individuales. Sin duda alguna que se han presentado, ya sea por un descuido en el juego aéreo en un balón parado, una mala definición, impresiones en salida que terminaron en el fondo de las redes o alguna desatención en la marca. No obstante, aunque el timonel no pecó en estas acciones, no se puede ver como algo aislado y al final debe prevalecer la táctica para tapar los errores.

A los centenarios se les ha dificultado encontrar un equilibrio a la hora de atacar y defender, por lo que por lapsos los toman mal parados en los retrocesos. Las transiciones en velocidad del adversario son un dolor de cabeza y a la vista está que son el club con más goles en contra, con 15 en nueve jornadas (las mismas que Limón FC que perdió 3 a 0 en el debut por problemas administrativos).

En ofensiva el tema no pasa por la falta de alternativas, si se toma en cuenta que suelen llegar mucho por los costados, generan alternativos de peligro y tienen en Róger Rojas un referente que acumula tres festejos. El dolor de cabeza para el estratega se centra en que no están finos en la puntada final y el resto de sus hombres en ataque aportan poco en las redes: Andy Reyes solo concretó una vez y Ramírez aún no lo hace.

Los blanquiazules son sextos en el departamento de goleo como equipo, con apenas 10 tantos.

No se puede negar que Hernán le cambió la cara al conjunto de la Vieja Metrópoli desde que llegó, tampoco sería justo restarle méritos luego de acabar con la racha de 10 torneos sin clasificar del club y meter a su equipo en dos ocasiones al hilo en semifinales.

No obstante, en el presente su plantel no muestra ese apego táctico y tampoco está el entendimiento entre los jugadores para ejecutar lo que pretende su estratega. Es más, fue hasta el compromiso con la Liga que se vieron modificaciones en la pizarra, al probar una línea de tres y no la habitual de cuatro defensores.

El Pelícano deberá trabajar a marchas forzadas y levantar de inmediato o de lo contrario, les será muy complejo escalar.