
Para el Herediano no será nuevo el entorno que viva este domingo a partir de las 4 p. m., en el Estadio Ricardo Saprissa, cuando llegue al segundo partido de la final nacional sin ningún tipo de ventaja en el marcador, tras el empate 2-2 que cosechó en su casa.
Este escenario ha sido recurrente para los rojiamarillos desde que se disputan los torneos cortos en el 2007; ha estado en 14 finales hasta el momento y solo en tres de ellas logró llegar al segundo partido de la serie con al menos un tanto de ventaja.
Los florenses únicamente arribaron al segundo duelo con ventaja en el Verano 2012, ante el Santos de Guápiles, a quien vencieron en la ida por 4-2; contra Alajuelense en el Verano 2016, al ganar 0-1 en el Morera Soto, y en el Verano 2017 cuando golearon 3-0 a Saprissa en el Rosabal Cordero.
En esas tres oportunidades, el Herediano no soltó su ventaja del primer partido y se logró proclamar campeón nacional.
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En las otras 11 ocasiones, salió en seis oportunidades con un empate del duelo de ida y cinco veces con una derrota.
Las únicas dos veces que el Herediano no sumó de tres en el arranque de una final, pero logró alzar el cetro de monarca nacional, fueron en el Verano 2013, cuando perdió 3-1 la ida ante el Cartaginés, pero en la vuelta ganó por el mismo marcador y se impuso en los lanzamientos de penal.
La otra ocasión fue en el Verano 2015, cuando empató 1-1 en el Alejandro Morera Soto y en la vuelta igualó 2-2, pero le sonrió la definición por penales.
Además, en las cuatro ocasiones que jugó en casa el primer compromiso y no sacó ventaja, terminó perdiendo el campeonato.
Los florenses se metieron en este embrollo para esta final ante Saprissa por los errores puntuales que cometieron en el juego de este domingo, sumado a la efectividad morada.
Herediano no supo descifrar el armado defensivo de los morados, pese a que su entrenador, Jafet Soto, había adelantado que Saprissa llegaría al Rosabal Cordero con una línea de cinco defensores, tal y como sucedió.
“Por ahí metieron línea de cinco, uno agarraba la bola y se le venían tres jugadores. Así es el fútbol, hay que estar preparado cuando a uno lo estudian bien. Hay que estar preparados para todas esas adversidades”, explicó el volante Jimmy Marín.
El Team permitió dos goles a los morados, algo que en una final en casa se vuelve imperdonable y tampoco le había sucedido en ninguna de las seis series a ida y vuelta que disputó en este semestre (cuatro de Liga Concacaf y dos de torneo local).
“Obviamente queríamos salir con el triunfo, el fútbol es así, nadie dijo que iba a ser fácil. Entendemos que el objetivo está intacto, vamos a ir a hacer lo nuestro, pero tenemos un equipo para ir a sacar el partido”, detalló Rándall Azofeifa.
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En un momento dado del partido, los florenses dejaron que Saprissa se adueñara de la pelota y eso le dolió al equipo de Jafet Soto, el cual no mostró una versión ni siquiera cercana a la de las dos fases anteriores ante morados y manudos.
“Luchamos hasta el final, tuvimos un par de desconcentraciones. Esto es una final, están los dos mejores equipos del torneo. La verdad que siempre se intenta ganar, el trabajo de mi equipo fue bueno”, comentó Leonel Moreira, portero del Herediano.
Los florenses tendrán que afrontar este domingo una nueva final, en la cual podrían conseguir su estrella 27 o hilar tres instancias nacionales por el título perdidas de manera consecutiva.
