
Ni siquiera había rodado el balón en esta temporada de la Liga de Ascenso cuando Guanacasteca sufrió su primer traspié: Su presidente Carlos López falleció de un infarto mientras practicaba fútbol.
López, quien contra viento y marea mantenía un proyecto desde hace cuatro años con jugadores de la zona, anhelaba ver a sus pupilos en la máxima categoría, intención que interrumpió el destino ante la sorpresa de propios y extraños ante el deceso del directivo.
En la iglesia, durante el sepelio, el entrenador Mauricio Guevara y los futbolistas prometieron ser campeones del Torneo de Apertura, juramento que están a 90 minutos de cumplir al disputar la final ante el conjunto de Jicaral Sercoba.
Después de igualar 1-1 en el partido de ida, en el Estadio Chorotega de Nicoya, Guevara y sus futbolistas se jugarán la vida este domingo, a partir de las 11:15 a. m., cuando en la cancha de la Asociación Cívica Jicaraleña en el compromiso de vuelta, donde esperan cumplir, a pesar de que para muchos no era el equipo favorito para estar en las instancias finales.
Con un promedio de 19 años, a excepción del defensa Alex Matarrita, José Martínez y el volante Yosimar Arias, el bravo conjunto pampero está integrado por jóvenes estudiantes y sabaneros, que forjados con las tradiciones guanacastecas no dejan de pelear por alcanzar la victoria en la cancha.
Dirigidos por Guevara, el grupo tiene una identidad muy propia con jóvenes que cumplen al pie de la letras sus indicaciones y donde la entrega, la puntualidad y el orden no son negociables.

“Este es un equipo humilde donde los muchachos estudian en el colegio, la universidad o bien ayudan en el campo a sus familias. Tienen los pies sobre la tierra, saben que las cosas les han costado. Es cierto que tenemos limitaciones en lo económico y otras situaciones, pero acá les inculcamos los conceptos tácticos, físicos y la disciplina no es negociable”, expresó Guevara.
El entrenador que dirigió en el pasado a Cartagena y Santacruceña en la Liga de Ascenso y fue asistente en San Carlos, Puntarenas y Pérez Zeledón en la máxima categoría, indicó que desde que falleció López, su gran anhelo es dedicarle el cetro de Apertura.
“Cuando llegué al equipo le dije a don Carlos que había material para ser campeón. Él (López) creyó en un proyecto y desde hace cuatro años venían trabajando en ligas menores, dándoles oportunidad a los muchachos de la zona. A veces cuesta que ellos mismos se la crean como decimos nosotros, tienen potencial. Lo importante es que este grupo tiene sed de ganar y trascender”, explicó Guevara.

La batuta en la cancha la toma Yosimar Arias, de quien Guevara afirmó que no solo es le cerebro del medio campo, sino el hombre que aconseja y guía a los más jóvenes. El estratega le pidió bajar de peso y el mediocampista cumplió el objetivo, siendo fundamental para el club. A ellos se unen el defensor Alex Matarrita y José Martínez, junto a Carlos Ochoa.
Junto a los experimentados, completan la columna vertebral del equipo el portero Iván Acuña, quien es del barrio San Martín de Nicoya y es estudiante universitario, el defensor Byron Gutiérrez, quien es el único jugador de Santa Cruz y acaba de terminar su bachillerato en un colegio agropecuario de la zona, así como Pablo Córdoba, quien ayuda a sus padres en una finca y el liberiano Rodolfo Montiel, quien cuida a sus padres enfermos. Todos ellos apenas tienen 19 años.
Tenemos claro que el partido es muy complicado en Jicaral ellos tienen un equipo de mucha experiencia, pero el equipo se ha comportado. Cuando nadie daba algo por nosotros, dejamos en el camino a Sporting San José y sacamos la tarea en el cancha más difícil de la segunda como es el Lito Pérez de Puntarenas. Ellos tienen a hombres como Bryan Jiménez, Wálter Chévez y Leonardo Adams, pero el equipo se lo está creyendo”, puntualizó Guevara.
