José Pablo Alfaro Rojas. 11 julio
Gabelo Conejo, preparador de arqueros de la Fedefútbol. Fotografía: José Cordero.
Gabelo Conejo, preparador de arqueros de la Fedefútbol. Fotografía: José Cordero.

El portero elegido para el futuro de Costa Rica tendrá que ser de brazos largos y con buena estatura desde temprana edad y, probablemente, provenga del Caribe.

El preparador de arqueros de la Fedefútbol, Gabelo Conejo, elaboró una investigación para establecer los parámetros que se deberán seguir para la escogencia de los arqueros del país, cuando concluya la pandemia.

El exguardameta explicó en una entrevista publicada por la Federación Costarricense de Fútbol que se realizó un estudio de los biotipos de los cancerberos de las selecciones que participaron en los últimos mundiales menores y mayores.

Conejo analizó las características específicas de los guardavallas y luego definió el perfil al que aspira Costa Rica para sus representaciones nacionales, con la dificultad de que en Latinoamérica la mayoría son de estatura mediana.

Uno de los objetivos del mundialista de Italia 90 es estudiar la genética de los familiares de los guardapalos jóvenes para aumentar las posibilidades de que el país tenga cancerberos altos en la ‘Tricolor’ absoluta.

A partir del estudio, Conejo definió los siguientes parámetros:

1. Elegir a temprana edad (13 años) al portero con el biotipo que funciona para la Mayor. Es decir, reclutar a los porteros jóvenes que posean una estatura promedio por encima de la altura de la mayoría de jóvenes de su edad.

Es importante revisar la genética para que se incrementen las posibilidades de que el prospecto siga creciendo con el paso del tiempo.

“De nada sirve que un portero sea de 1,65 m a los 13 años, si cuando llega a los 18 va a crecer muy poco”, explicó Conejo.

2. Revisar aspectos puntuales, como que el joven sea de brazos largos.

“Se toman en consideración algunos segmentos, como los brazos largos, que el portero sea más largo de la cadera al piso, que de la cadera a la cabeza. También es importante revisar la genética familiar”, recalcó Conejo.

De acuerdo a su experiencia, este tipo de biotipo se puede encontrar principalmente en el Caribe de Costa Rica, en la zona de Guápiles, por ejemplo.

Es el caso de Esteban Alvarado (1.93 m), nacido en Siquirres, pero formado desde categoría menor en el Santos de Guápiles; luego saltó al Saprissa.

“Nosotros somos un país de biotipo medio, los porteros de baja estatura presentan cualidades que también son muy provechosas. Generalmente hay excepciones en la zona del Caribe, por Guápiles, es por donde vamos a encontrar el biotipo del portero alto, el cual hay que potenciar en la parte baja y en la parte técnica, temas que se recomiendan en este proyecto”, agregó Conejo.

El director de selecciones nacionales, Carlos Watson, explicó que la pausa obligatoria provocada por la pandemia le ha permitido al staff de técnicos de la Fedefútbol estudiar las características de los jugadores de las selecciones nacionales de distintos países.

Este análisis ha reflejado un cambio en el perfil del jugador actual.

“El perfil del arquero del futuro lo han establecido Gabelo Conejo junto a Ricardo González (preparador de arqueros de liga menor), de manera en que una vez que regresemos, este trabajo se pondrá en práctica”, apuntó Watson.