Esteban Aronne Sparisci. 21 octubre
Froylán posó al lado de un mural en su honor que se encuentra en una de las paredes del Morera Soto. Fotografía: Esteban Aronne para La Nación
Froylán posó al lado de un mural en su honor que se encuentra en una de las paredes del Morera Soto. Fotografía: Esteban Aronne para La Nación

La última vez que Liga Deportiva Alajuelense jugó en casa, durante la lluviosa noche del viernes 11 de octubre, en la que los manudos derrotaron a Grecia con un gol de Marco Ureña, contó con un aficionado muy especial en el palco ubicado en el sector este.

Vestía de negro, con pantaloneta de surf y sandalias. Parecía que estaba en la playa, pero en realidad se encontraba en el estadio donde enloqueció a miles de seguidores rojinegros muchos años atrás, quienes aún lo recuerdan y le demuestran su cariño, pese a que jugó con Saprissa y con el Herediano.

Muchos insisten en que pudo llegar más largo que el propio Paulo César Wanchope, si hubiese querido, claro está.

Froylán Ledezma Stevens no estaba en un partido en el Morera Soto desde la despedida de Pablo Gabas, el 25 de julio del año pasado.

Pablo Gabas y Froylán Ledezma la noche anterior al partido de despedida del tico argentino. Fotografía: Fanny Tayver
Pablo Gabas y Froylán Ledezma la noche anterior al partido de despedida del tico argentino. Fotografía: Fanny Tayver

En esa semana primero visitó de manera inesperada el estadio, ingresó a la que fue su casa, se tomó fotos con quien se lo pidió y cuentan que no paró de sonreír ni un minuto.

Anunció que volvería para ver el partido contra Grecia, pero no quería mucha bulla.

Y cumplió lo que dijo. Volvió al Morera, que siempre será su casa.

El Cachorro no pasa desapercibido. No es cualquier exjugador. Fue pieza vital en tres títulos nacionales y en el cetro de la Concacaf del 2004.

Froylán Ledezma se mostró muy cariñoso con su hijo Juan Pablo, el 25 de julio del 2018 en el Morera Soto. Fotografía: Daniel Sanabria
Froylán Ledezma se mostró muy cariñoso con su hijo Juan Pablo, el 25 de julio del 2018 en el Morera Soto. Fotografía: Daniel Sanabria

Dueño de una potencia y agilidad con ambas piernas que lo catapultaron al Ajax en una transacción histórica de ¢1.155 millones, en 1997.

A continuación un extracto de una atropellada conversación con Ledezma en una de las oficinas administrativas del reducto manudo.

— ¿Qué es lo que más recuerda de su paso por la Liga?

La calidad humana de las personas que trabajan aquí. La Liga es una gran institución. Yo estuve desde los 9 años y acá dejé amigos para siempre y le digo algunos… Pablo Gabas, Víctor Reyes, Wálter Rodríguez, Carlos Castro, Pablo Chinchilla, por decirle varios. Yo estuve aquí desde los 9 años y es un equipo que por siempre estará dentro de mí. Es un sentimiento que llevo adentro.

— ¿El gol de taquito contra Heredia fue el mejor de su carrera con la Liga?

Mmm ese fue de verdad muy lindo… fue en el estadio de ellos, jamás lo olvido, pero para mí el que más significado tuvo fue el que le hice a Pérez acá en el Morera cuando quedamos campeones. Ya íbamos a ganar la serie, pero no era lo mismo ganar quedando 0 a 0. Faltaban como tres minutos y fue un gol de mucha fuerza ese.

— ¿Le quedó algo pendiente en el fútbol Froylan? ¿Cree que pudo haber hecho algo más o mejor?

No. Yo no me arrepiento de nada y lo que pasó, ya pasó. Ya no se puede devolver el tiempo y yo solo miro para adelante. Por eso mismo me mantengo un poco como alejado aunque a veces me llaman y me llaman. Yo trato de sacar lo bueno de todo lo que pasó y ver para adelante. Yo ahora pienso en el presente y en el futuro.

— ¿Cuál fue el mejor técnico que tuvo en su carrera? ¿Badú? ¿Keosseián?

Me inclino un poco más por Keosseián. La verdad él fue como un papá para mí y me enseñó mucho; me ponía en la balanza, él me decía que no cuando tenía que hacerlo. Aunque eso sí Badú fue como mi pionero. Me enseñó a divertirme dentro de la cancha y eso para mí fue muy importante porque ahora uno ve que los jugadores entran como presionados, sin disfrutar y el fútbol es para eso… disfrutar.

— ¿Qué consejos le da a su hijo Juan Pablo, que está en las ligas menores de Alajuelense?

(Interrumpe y se molesta un poco)... Vea... yo a mi hijo no le hablo nunca de fútbol. Hablamos de otras cosas. Él tiene que disfrutar y no presionarse.

¡Es un chiquito!

Si llega a destacar que sea por él y no por mí. Por eso a mí no me gusta que estén comparando que aquí, que allá, que Froylán… Juan Pablo es Juan Pablo y Froylán es Froylán.

(Video) Alajuelense pule a Juan Pablo, el hijo de Froylán Ledezma

— Froylán usted se mantiene alejado pero… ¿ve los partidos, sigue el campeonato?

Yo siempre estoy pendiente de la Liga, veo todos los partidos y cuando las cosas no iban bien, llamo a alguna que otra amistad para comentar el tema como un aficionado más, pero siento que este año sí llega esa 30.

— ¿A qué se dedica en la actualidad?

¿Ya terminó la entrevista verdad? (Se ríe).

— ¿Va a venir más a menudo al estadio?

Diay... Si me invitan a palco (estalla de risa y concluye la entrevista).

Faltaban menos de 10 minutos para que comenzara el partido entre la Liga y Grecia y el inolvidable Cachorro comenzó su trajín hacia el palco.

No le negó ni un saludo o foto a nadie. Bromeó con quienes vendían capas y abrazó a los colaboradores del área administrativa.

Se veía relajado y feliz.

Comentan que celebró y aplaudió el gol de Marco Ureña.

La entrevista a Froylán Ledezma es parte del libro ‘Centenario de Leyendas’, que saldrá al mercado a finales de noviembre del presente año.