Si no hay polémica en una final, más aún en una entre Saprissa y Herediano, no sería una verdadera final. Sin importar el triunfo de Saprissa 2 a 0, los fanáticos del Monstruo reclamarán que sin duda alguna hubo mano y que el balón ingresó, mientras que los de Herediano sostendrán que eso jamás pasó. ¿Quién tiene la razón?
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De momento los dos tienen la razón. No es un error, es que solo con el VAR (videoarbitraje) o con la tecnología que se conoce como ojo de halcón, para la línea de gol, se podría afirmar a ciencia cierta si la pelota entró por completo.
Aclaramos que tampoco es una apreciación del periodista, es un análisis a fondo del exárbitro y especialista Greivin Porras, quien considera que la persona que aseguré que fue anotación o no daría un criterio inexacto.
“Es una jugada de la que se hablará por años. Parece que entra y parece que no, es una jugada muy difícil, porque el cuerpo de Ariel Soto está adentro y cuando le pega no se puede afirmar si la totalidad de la pelota traspasó la línea. Es una jugada muy difícil, solo con el VAR y la tecnología que se usa en línea de gol se puede ver”, dijo Porras.

Para entender mejor la acción, esta fue la secuencia: Orlando Sinclair remató con mucha potencia, Esteban Alvarado desvió el disparo y de seguido Álvaro Zamora probó de nuevo con el arco a disposición, pero Ariel Soto estaba en el sitio preciso para evitar el festejo de la S.
Según Porras, el problema también radica en que Soto le tapa toda la visibilidad al línea Juan Carlos Mora, quien era el que debía auxiliar a Ricardo Montero y así definir.
“El responsable del juego es el central, pero quien le pudo ayudar era su asistente, aunque jamás pudo verlo. De mi parte sería dar un criterio inexacto decir si fue gol o no, porque ni con la repetición queda claro”, agregó el analista.
Más allá de este fallo o no, el resto del compromiso tampoco fue del todo limpio para Montero. Porras considera que no hay un error puntual, pero sí peca en el manejo de la autoridad y a la hora de sacar las tarjetas amarillas.
“El resto del partido lo ha manejado bien, aunque debe de tener claro que su autoridad no se negocia y cuando le protesta a él o alguno de sus compañeros, debe intervenir”, finalizó.
