Fiorella Masís. 29 septiembre

Aubrey David se convirtió en el comodín de una defensa morada que sigue buscando su fórmula para enfrentar el Apertura 2020.

Aubrey David controló a Marcel Hernández en el partido en el Fello Meza, pero su juego no pasó de ahí. Pese a ser lateral, nunca subió para generar opciones en ataque. Foto: Rafael Pacheco
Aubrey David controló a Marcel Hernández en el partido en el Fello Meza, pero su juego no pasó de ahí. Pese a ser lateral, nunca subió para generar opciones en ataque. Foto: Rafael Pacheco

Luego de seis fechas, Wálter Centeno no ha podido consolidar su zaga de cuatro defensores, que es como normalmente ha jugado.

En esos intentos, partido a partido, el Paté convirtió a David en su jugador más versátil. No es nuevo para el trinitario, pero ahora hay una gran diferencia: no termina por verse cómodo.

El caribeño empezó su carrera como central, pero la capacidad para jugar en otras posiciones lo han convertido en ese futbolista que los entrenadores mueven por toda la cancha.

También le sucedió en la MLS y en su selección, según confesó él mismo el año pasado; por eso la situación actual le es familiar.

El problema también se debe a un aspecto grupal, porque en general Saprissa sufre cuando debe defenderse y una de las razones encontraría respuesta en ese constante cambio.

El caribeño actuó de titular en cinco de los seis compromisos y hasta ahora no encadena dos seguidos en la misma posición.

De hecho, Paté solo ha repetido la línea de cuatro dos veces. Ante San Carlos y el primer duelo contra Cartaginés. En ambos jugó con Esteban Espíndola y Aubrey de centrales, Luis José Hernández de lateral izquierdo y Ricardo Blanco por la derecha.

En el resto del torneo ha variado uno o dos hombres y Aubrey es quien debe estar en diferentes puestos, en la mayoría de ocasiones cubriendo ausencias y en otras por disposición técnica.

El trinitario apenas cumple con una de las dos facetas del juego. Por ejemplo, en el Fello Meza logró ponerle freno a Marcel Hernández, pero aportó poco o nada en la ofensiva, siendo lateral izquierdo.

Precisamente, por esa banda no había actuado hasta ahora. Esa fue su tercera posición: ya había sido central y también lateral derecho.

Como zaguero central jugó contra Limón, acompañado con Alexander Robinson. Cuando Saprissa regresó, ante Jicaral, apareció de carrilero por la derecha, luego volvió al centro ante San Carlos acompañado con Espíndola.

Sin embargo, ante Sporting, Centeno tuvo disponibles a Espíndola y Acosta y apostó por ellos en el centro, Blanco y Hernández de laterales. Ahí desapareció David.

Se podía predecir esa misma receta ante Cartaginés, pero Aubrey regresó como central y el domingo como izquierdo.

La imposibilidad de afianzar una defensa ha sido uno de los problemas añejos de Paté en la S. Este torneo pintaba diferente, al menos en nombres.

Con las llegadas de Espíndola y Acosta, con Ricardo Blanco y Luis José de laterales, Aubrey tenía muchas opciones de esperar en banca.

Las circunstancias han sido diferentes y hoy es titular, pero imposible determinar su puesto.

Saprissa fue campeón en una situación parecida. Eso, asegura el analista César Eduardo Méndez, se debe tomar en cuenta y esperar lo que pueda hacer en el resto del certamen.

“Es el jugador que veo más desordenado, pero no le achacó directamente, porque el muchacho juega en todas las posiciones. Pero al mismo tiempo se debe respetar lo que hace Centeno, porque recordemos que en el torneo pasado fue similar y salió campeón. Tenía los mismos desajustes. No le será fácil ordenarla o ajustar”.

El próximo partido de Saprissa será este miércoles ante Jicaral a las 2 p. m., en reposición de la fecha cuatro.