Cristian Brenes. 17 octubre

En el 2018 se retiró del fútbol como el jugador que más veces vistió la camiseta del Cartaginés y su récord de 537 partidos con los brumosos sigue vigente. En la actualidad es el último referente que sigue ligado al club en la planilla deportiva y aún persigue el sueño del anhelado título.

Danny Fonseca sigue luchando por sacarse una espina que lleva clavada por mucho tiempo y que tuvo entre sus manos en aquel Verano 2013, en el que cayeron en penales frente a Herediano. Fonseca ya no pelea en la cancha, se olvidó de recuperar pelotas, chocar, barrerse y dar hasta sangre, como el mismo dice, por el equipo de sus amores.

Su aporte llega ahora desde el banquillo, precisamente como asistente de Hernán Medford y como timonel del alto rendimiento.

Danny Fonseca (camisa blanca) es uno de los asistentes de Hernán Medford en Cartaginés. El referente brumoso se retiró en el 2018, pero sigue metido de lleno con la institución. Fotografía: Rafael Pacheco
Danny Fonseca (camisa blanca) es uno de los asistentes de Hernán Medford en Cartaginés. El referente brumoso se retiró en el 2018, pero sigue metido de lleno con la institución. Fotografía: Rafael Pacheco

“En el papel que tengo uno trata de aconsejar y de ayudar al cuerpo técnico a no repetir las malas experiencias que tuvo uno en el pasado... Siempre he luchado por estos colores y ahora lo sigo haciendo con mucho más ganas que cuando era jugador. En los últimos tiempos hemos estado consolidando jugadores de nuestra cantera. Creo que es valioso lo mucho o poco que uno pueda colaborar y sugerir para el primer equipo, para que este Cartaginés se mantenga así como está ahora. Hay que llevar al club a los primeros lugares”, manifestó.

Danny está inmerso en un presente muy distinto al que experimentó en el Clausura 2018, cuando decidió colgar los tacos a los 38 años. Aquel certamen vio a unos blanquiazules luchando por no descender, incluso, el club terminó último con un solo gane en 22 presentaciones, aunque fue Liberia quien bajó por la tabla acumulada.

Es más, la última vez que el “8” se puso la cinta de capitán en un duelo oficial no pudo celebrar una victoria, sino que los centenarios cayeron en el Fello con los liberianos. Sin embargo, es historia pasada, porque en la actualidad los de la Vieja Metrópoli son líderes del Grupo B y con Medford y su grupo de trabajo derribaron varias barreras y quieren más.

“Desgraciadamente no se me dio el título como jugador, aunque estuve muy cerca. Sin embargo, sigo dentro de la institución y me mantengo dando lo mejor que tengo... Ahora percibo algo distinto y esto también lo dan los buenos resultados. Siempre he pensado que Cartaginés ha tenido buenos camerinos y buenos jugadores, pero es difícil construir sobre malos resultados. El club necesita resultados inmediatos y ahorita por dicha todo camina bien en lo deportivo y administrativo, lo que hace que el ambiente sea mucho mejor”, dijo el ídolo brumoso.

¿Por qué Cartaginés es diferente? Fonseca lo explica de una manera muy clara y directa.

“Se le ha dado una continuidad al trabajo del cuerpo técnico, porque creo que desde la época de Javier Delgado un entrenador no había estado tanto tiempo en el banquillo del club. Esto es bueno, porque la idea de juego se ha ido mejorando, los resultados también y esto ayuda. Cartaginés está necesitado de triunfos, de buen rendimiento y de una continuidad importante y todo esto se lo ha dado Hernán y todas las personas que estamos colaborando. Considero que este es el secreto, sumado a que tenemos un muy buen plantel, equilibrado y profundo” detalló.

En su proceso Fonseca pasó por la U17, luego el alto rendimiento y ahora en la Primera. El exvolante sueña con ser entrenador en un futuro y se prepara para alcanzar esa meta más adelante. Por ahora, absorbe todo lo que puede de Medford y agradece la oportunidad de aprender y al mismo tiempo colaborar.

Sobre cómo es trabajar con el Pelícano, Danny lo narra con transparencia y de manera muy simple: es exigente, receptivo, genera muy buen ambiente y da el lugar a todos sus colaboradores.

“Hernán es muy bueno, abierto, muy intenso a la hora de los partidos y los entrenamientos; él exige. Esto nos ha llevado a estar donde estamos, porque es un ganador, su carrera habla por él. Para nadie es un secreto lo fue como jugador y ahora como técnico, porque donde ha llegado a dirigir ha ganado cosas. Es exigente con el cuerpo técnico, con los jugadores y le reconozco mucho el manejo de grupo y la muy buena lectura de los partidos que tiene. Él es una persona que pese a su gran experiencia y el camino recorrido, siempre escucha y toma el punto de vista, aunque al final toma la última palabra”, narró el blanquiazul.

Con la cinta de capitán, en el Fello Meza y con lágrimas en sus ojos; así se retiró Danny Fonseca en abril del 2018. El exvolante tiene el récord de más partidos con la camiseta blanquiazul (537 juegos) y pese a ser contención, consiguió 52 goles. Fotografía: Cortesía Cartaginés
Con la cinta de capitán, en el Fello Meza y con lágrimas en sus ojos; así se retiró Danny Fonseca en abril del 2018. El exvolante tiene el récord de más partidos con la camiseta blanquiazul (537 juegos) y pese a ser contención, consiguió 52 goles. Fotografía: Cortesía Cartaginés

El exmundialista de Alemania 2006 sabe mejor que nadie que en Cartaginés los buenos resultados pueden generar un relajamiento o que en la misma provincia se crea que el trabajo está hecho. Él es uno de los que más vigila que esto no pase y que en el plantel no se dejen llevar por la euforia de una afición deseosa de celebrar.

Su voz tiene peso en el plantel, aún quedan futbolistas que compartieron con él en la cancha y que lo veo como el referente que es de la institución.

“Conozco muy bien al equipo, tuve experiencias muy lindas y muy malas, así que trato de transmitir todo esto. Estamos en una época buena para la institución y hay que seguir, no se puede caer en relajamientos ni nada similar. Tenemos objetivos claros y los muchachos no pueden cambiar la forma de pensar y jugar, porque da réditos”, finalizó.

Danny fue campeón con el extinto Brujas FC, no obstante, su anhelo es levantar la copa con los centenarios y por ende sigue luchando, ahora desde otra trinchera y con la ilusión intacta.