Esteban Valverde. 22 enero
Luis Antonio Marín consiguió su primer punto como entrenador en la jornada inaugural del Clausura 2019, cuando San Carlos igualó 1 a 1 con Herediano. Fotografía: John Durán
Luis Antonio Marín consiguió su primer punto como entrenador en la jornada inaugural del Clausura 2019, cuando San Carlos igualó 1 a 1 con Herediano. Fotografía: John Durán

Luis Marín tiene su método en el banquillo: el técnico de San Carlos elaboró su propia receta en la que dos ingredientes son los primordiales, dos métodos con los que trabajó en el pasado formaron al estratega norteño: él mismo se declara una combinación de Jorge Luis Pinto y Óscar Ramírez.

Los dos últimos timoneles que le dieron a Costa Rica participación en Copas del Mundo, Brasil 2014 y Rusia 2018, respectivamente, son los mentores del excapitán de la Selección Nacional.

El estratega norteño no quiso entrar en detalles sobre que logró extraer de uno u otro; empero sí analiza las características que ambos tienen y que ahora quiere llevar a la práctica.

Luis Antonio se declara un detallista por excelencia, además un adicto a la exigencia, tanto para él como para sus jugadores, cualidades que también distinguen tanto a Pinto como a Ramírez.

“Sí, me marcaron ambos entrenadores, sin duda podríamos decir que yo puedo ser una combinación pero con el retoque propio. De todo lo que he tenido como vivencias ahora debo mejorarlas. Mi filosofía es ser ordenado y disciplinado, eso lo trato de transmitir a nivel futbolístico, y esas dos personas me marcaron mucho porque sabemos que son así”, explicó Marín.

El técnico de los norteños encuentra en ambos un estilo de padres en el banco, al punto que con los dos ha conversado para solicitarles consejos ante los difíciles retos que le ha planteado su primera experiencia como estratega.

Cuando tiene una duda, cuando lo invade la inseguridad sobre el paso a dar, Marín acude a Óscar y Pinto para escucharlos y sacar una conclusión que lo acerque más al éxito.

“Sí he conversado con ambos, algunas cosas, después de la decisión de ser entrenador. He pedido consejos, soy una persona que en este rol está empezando y tengo que tener la humildad de escuchar al que sabe. Yo voy con la experiencia, voy por un consejo y una luz sobre algo. Lo importante es que sentimos el apoyo de ambos”, declaró.

Si algo en común comparten Pinto y Ramírez en estilo de juego es el equilibrio de defensa-ataque. No tiene equipos amantes del fútbol ofensivo; sin embargo, sí saben atacar y matar al rival por el orden que tienen en su zaga.

¿Cómo le gusta el fútbol: defensivo u ofensivo? Él aclara: “Yo quiero equipos equilibrados, no me gusta el desequilibrio, no me gusta solo defenderme o atacar. Siempre la materia prima es primordial para consolidar una idea, pero me gusta el fútbol equilibrado, por supuesto habrá momentos de los partidos que hay que defenderse con todo, pero también buscamos riesgos si así lo provoca el juego”, enfatizó. Un punto más de similitud con sus maestros.

Álvaro Saborío, delantero sancarleño, que fue dirigido por Óscar Ramírez, Jorge Luis Pinto y ahora está a cargo de Luis Marín no escondió que en el estudio de los rivales y en la parte táctica sí ve a los tres muy similares.

“A la hora de entrenar es muy parecido a ellos. Las instrucciones que da, la guía, a la hora de defender y atacar él lo trabaja muy exhaustivamente. Sí se ve que estudia mucho al rival, nos da información, videos, en ese aspecto nos ayuda bastante”, dijo.

Así también lo ve Marvin Obando, lateral de los Toros. “Él trabaja muy bien, es sumamente preocupado por los detalles y movimientos que al final pueden marcar diferencia”.

En este punto coincide Harold Wallace, actual asistente de Marín, y quien trabajó con Pinto como futbolista.

“Yo creo que el trabajo de la táctica de Pinto es envidiable, el estudio de los rivales, sabe sacar muy bien virtudes y defectos y eso nosotros lo hacemos en nuestro cuerpo técnico”, declaró.

En cuanto a la disciplina, Luis le exige al jugador responsabilidad. El timonel tiene tres claves que su equipo debe cumplir: disciplina, compromiso y respeto.

El discurso del exfutbolista al preguntarle: ¿Qué tipo de entrenador quiere ser? Tiene la palabra detallista ocho veces.

Sin duda, el método de Luis Marín nació de la fórmula Jorge Luis Pinto-Óscar Ramírez, una que llevó a Costa Rica a dos mundiales de forma consecutiva.

Ahora, el técnico busca el éxito con esta receta en el torneo nacional, donde su comienzo ha sido muy positivo al sacarle una victoria a Alajuelense como visitante, un empate a Herediano en el Eladio Rosabal Cordero y un punto frente a Guadalupe, en el Carlos Ugalde Álvarez.