Esteban Espíndola se muestra consciente de la responsabilidad que tiene sobre sus hombros. Su fichaje fue uno de los más apetecidos por la afición de Saprissa y el club hizo hasta lo imposible por traerlo al país, en medio de las fuertes restricciones de hace dos meses.

La espera para ponerse la camisa morada también aumentó la expectativa, la cual hasta ahora no se cumple.
De eso también parece darse cuenta el defensor argentino, quien ni siquiera ha podido ganarse el campo de titular que muchos daban por descontado. Ha jugado en siete compromisos, de ellos se mantuvo los 90 minutos en tres.
“A medida que te vas complementando con tus compañeros, también ellos te ayudan a poder fluir de otra manera, creo que estamos en ese camino, sin duda”, valoró en declaraciones suministradas por el club morado.
“Le agradezco a la gente porque muchos me mandan mensajes de apoyo, pero también a los que me exigen se los agradezco, porque gracias a ellos también uno tiene esa auto crítica, pendiente todos los días de querer entrenar más, cuidarte más y saber que las cosas se van a ir dando a medida que pasen los partidos, que pase el tiempo en campo. La confianza es algo que se va ganando a medida que uno se va sintiendo mejor y yo de a poco me voy sintiendo mejor”, recalcó.
Desde que arribó al país, el zaguero recalcó la cantidad de seguidores del Saprissa y la importancia de estos para la institución. Pero también sabía que la demanda es muy alta, sobre todo si se trata de un jugador que viene del exterior.
Espíndola no tiene problema con eso. No esperaba menos, asegura, y le parece bien que así sea.
“Ellos son los que nos ayudan todos los días a mejorar, entonces la crítica la tomo como algo bueno, no me asusta ni mucho menos, al contrario, yo me crié en un ambiente así, sé de qué se trata y está bueno esa exigencia”.
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Pero al mismo tiempo el suramericano intenta concentrarse en poner atención al trabajo diario de los entrenamientos y no abrumarse ante tanto reclamo de la afición saprissista, sobre todo después de los últimos resultados.
Es fiel creyente que mientras vaya mejorando el rendimiento colectivo, también crecerá el suyo.
“(...) Al final cuando se gana tal vez los análisis se pueden hacer desde otro punto de vista y el ojo o la visión cambia un poco. Creo que es parte del proceso que estoy viviendo, el equipo va por esa línea, por momentos lo hemos analizado y se han visto cosas muy buenas y cosas no tan buenas. Creo que lo importante es que adentro somos críticos, sabemos qué es lo que buscamos. Se sale y se consiguen buenos resultados a base de trabajo, no hay atajos, es trabajo”.
Finalmente, dejó claro algo que añora desde su llegada: la buena comunión con el público morado. De manera segura, afirma que eso llegará.
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“Es importante seguir creyendo en lo que estamos haciendo y a partir de ahí nosotros convencer a la gente, ellos siempre van a apoyar porque es una afición gigante, pero entender que nosotros de este lado los debemos convencer de alguna manera. Va a llegar el momento en que se va generar esa fusión, estoy seguro, sé que lo voy a vivir, y mientras tanto trabajar, bajar la cabeza, saber quiénes somos, estamos en búsqueda de lo que un club tan grande demanda, entonces seguimos”.
