Los hermanos Miguel y Erick Marín siempre han tenido una relación muy estrecha, pues han compartido camerino en varios clubes de Primera y Segunda División, pero el fútbol los separó en un momento muy difícil.
El pasado 29 de julio, Erick Marín dio a conocer que padece de cáncer en el pecho, por lo que se sometió a un tratamiento de quimioterapia.
La noticia tomó a su hermano Miguel por sorpresa y con la desventaja que había decidido irse de Guadalupe FC a Limón, para jugar más.
“Es mi hermano, cuando me dio la noticia yo estaba aquí en Limón, para mí es duro estar largo de él, pero él sabe que tiene todo mi apoyo, que en lo que necesite, voy a estar ahí. Por dicha él es un guerrero y es fuerte. El domingo terminó la etapa de la quimioterapia, ahora viene el periodo de recuperación. Él es fuerte y con la ayuda de Dios va a salir adelante”, detalló el volante limonense.
Miguel no oculta que esta situación no ha sido fácil para él, pues es muy apegado a su hermano y estar lejos en un momento tan crítico lo ha afectado mucho.
“A veces es duro cuando usted escucha la palabra cáncer, creo que eso es complicado. Yo lo he vivido en la familia de mi esposa”, contó el volante.
Erick Marín ya terminó la etapa de quimioterapia a la que fue sometido por seis semanas y ahora está en un momento de recuperación.
El defensor ya había pasado por una situación similar hace un año, cuando tuvo que ser sometido a una cirugía para tratarse un cáncer de testículo.
“Es complicado, siempre estamos juntos, pero yo tomé la decisión de venirme para Limón y él se quedó allá. Cuando yo vengo y firmo, él me dio la noticia de que tenía ese problema, ya no pude hacer nada. Es duro estar largo, pensando que él está en el hospital, lo que está sufriendo y uno no poder hacer nada, solo pedirle a Dios por él. Es lo que le queda a uno, creer que Dios lo va a sanar al 100%”, comentó Miguel Marín.
El optimismo es una de las armas a las que ha echado mano Miguel Marín, gracias a la manera de ser de su hermano, caracterizado siempre por ser un luchador.
“Lo bueno es que él cree que va a estar sano, yo estoy un poco tranquilo, pero como le digo, la palabra cáncer lo pone a uno alerta”, agregó Marín.
Pese a la distancia, Miguel y Erick tienen conversaciones a diario, inclusive Erick ve los partidos de Limón FC y le da consejos para que los ponga en práctica en el próximo partido.
