David Guzmán abordó un carrusel que lo llevaba en un paseo lleno de alegrías y emociones ante Herediano (gane del Team 3 a 2), pero en un abrir y cerrar de ojos los engranajes se salieron de su lugar y todo empezó a fallar, hasta el punto que la noche del volante terminó en amarguras y tristezas.
Por un lado, Guzmán rozaría una nota casi de 10, si solo se evalúa la mitad de su juego: doblete con un golazo incluido tras un remate potente de larga distancia, ida y vuelta constante para llegar a las dos áreas y mucha participación para crear.
Al verse más suelto en la medular y respaldado por Michael Barrantes y Mariano Torres supo generar y no se limitó a cortar.
En esta fase de juego se podría hablar de un mediocampista con mucha confianza y que se relanzó luego de una buena Copa Oro.
Incluso, ante los heredianos consiguió el primer doblete en su carrera en el balompié tico y según datos del periodista Cristian Sandoval, ya suma 20 en su carrera en el país.
Sin embargo, en la otra parte de lo que ofreció se le podría dar una calificación de tres o menos: se resbaló y regaló la pelota en salida para que los florenses marcaran su segundo tanto y para rematar, fue expulsado por agredir a Orlando Galo.

Si bien, el fallo en salida se puede considerar como fortuito o hasta un poco de mala suerte, la patada que le lanzó a Galo se debe señalar como un pecado inadmisible para un futbolista tan experimentado.
Los tibaseños tuvieron que jugar 13 minutos con un hombre menos en un instante donde remaban contra corriente y pretendían al menos rescatar el empate.
Ahora David se perderá como mínimo los compromisos frente a Guadalupe y Grecia, siempre que solo lo sancionen con dos choques, pero por ser una roja directa ante el tipo de acción que se dio, no sería descabellado pensar que el Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol le de más.
Fallos atípicos
Saprissa venía de dos presentaciones muy limpias en la zaga en los que no recibió un solo gol, ante Santos (3 a 0 en casa) y tampoco contra Pérez Zeledón (3 a 0 de visita). Es más, Aarón Cruz acumulada 301 minutos sin recibir gol, tomando en cuenta los choques del certamen anterior.
No obstante, en el compromiso frente a Herediano vinieron las desconcentraciones. Sumado al fallo de Guzmán, los tibaseños recibieron dos tantos en tiros de esquina, lo que mostró una debilidad nueva en la que deberá centrarse Mauricio Wright.
En los dos corners los saprissistas se desorientaron luego de que los rojiamarillos ganaran en el primer palo.
