El retiro del norteño Álvaro Saborío, la salida del morado Rándall Leal rumbo a la MLS, el inminente regreso del florense Bryan Rubio a México y la misteriosa partida del manudo Henry Figueroa.
San Carlos, Saprissa, Herediano y Alajuelense afrontan el mercado de piernas con la convicción de sostenerse en la cúspide, después de un año de mucho protagonismo en las etapas finales.
La interrogante es, ¿qué pieza le hace falta al rompecabezas de cada uno de los equipos más protagonistas del último año?
La Nación evaluó las planillas de los cuatro clubes, sus puntos altos y bajos de rendimiento en toda la campaña, los puestos con más competencia y los que se ven más débiles, de acuerdo a la estadística.
El análisis se dividió en cinco zonas del campo: la portería, la zaga, los volantes recuperadores, los ofensivos y los delanteros; este es el análisis de cada club.
Herediano
El rendimiento colectivo durante la fase final marca un antes y un después en la planificación de Herediano para la siguiente campaña.
Antes de afrontar la etapa decisiva, se veía como una necesidad reforzar la zona de volantes, dado el bajo protagonismo de Gerson Torres y la inestabilidad de Berny Burke.
Todo cambió. Ambos jugadores, alabados por su técnico José Giacone, asumieron un rol distinto y ahora iniciarán la campaña con otro estatus.
El alza de ambos futbolistas se suma al crecimiento del joven Nextalí Rodríguez, un revulsivo influyente en la mayoría de juegos en los que ingresó de cambio.
Aún así, el gerente deportivo de Herediano, Jafet Soto, anunció la llegada de Fabrizio Ramírez, pieza desequilibrante que sumó muchos minutos en el O’Higgins de Chile en la última campaña y asume su regreso al Team como la posibilidad de ser estelar en el país.
Zonas del campo:
La portería. Ante la posible salida de Esteban Alvarado (no hay nada confirmado), es evidente que quedaría un campo difícil de llenar. El alto desempeño del espigado guardavallas, que participó en 25 partidos del certamen y promedió un gol por juego, obligaría al Team a buscar un portero de jerarquía para sustituirlo. La carta elegida es el generaleño Bryan Segura.
Campeón con PZ, siendo determinante para el entonces técnico José Giacone, Segura asume el desafío de llegar a un equipo grande a sus 22 años, después de una campaña irregular para los generaleños, en la que disputó 18 enfrentamientos.
De quedarse Alvarado, abriría una fuerte competencia en el once, aunque es evidente que el arquero oriundo de Siquirres lleva las de ganar, después de culminar una gran campaña.
La zaga. De nuevo, la final abrió el panorama en esta zona. En algún momento se pensó que Keyner Brown sería inamovible en el centro de la defensa, pero Giacone movió las fichas y obtuvo buenos resultados, al colocar a Ariel Soto y Aarón Salazar como titulares.
Este último, sobrino de Robert Arias, se incorporó a los florenses de última hora y acabó por transformarse en el relevo generacional de la retaguardia rojiamarilla. Seguro y sólido a sus 20 años, el Team se ganó un zaguero para rato, y de sus fuerzas básicas.
Así las cosas, en esta zona aparecen Salazar, Soto, Brown y Christian Reyes; por el carril derecho se mantiene la competencia entre Keysher Fuller y Orlando Galo.
En izquierda, Diego González fue, quizás, la gran novedad rojiamarilla en la recta final. De poco o nada en el arranque del certamen, en el que pasó la mayoría del tiempo en el banquillo (solo jugó 9 partidos en el torneo), el mexicano ganó puntos para que se le tome en cuenta más seguido en el once inicial.
De entrada, peleará por un lugar con Ariel Soto y el nuevo refuerzo Mauricio Núñez, quien llegará al club después de conseguir regularidad en Pérez Zeledón. Por lo visto a lo largo del certamen, el carril zurdo parecía el más necesitado de competencia.
Zona de recuperación. A falta de que se confirmen algunos movimientos, se mantiene la columna vertebral con los veteranos Rándall Azofeifa y Esteban Granados. Detrás de ellos aparece Yeltsin Tejeda, muy golpeado por las lesiones en el último semestre.
Y un escalón más abajo están José Mora y Juan Bustos Golobio (al final despedido del club), de los que se esperaba más en este semestre, pero cumplieron un rol secundario en el equipo.
Volantes ofensivos. La llegada de Fabrizio Ramírez es, probablemente, la mejor noticia del mercado de piernas para los florenses. Volante ofensivo de la Sele Sub-23, reventó en el O’Higgins chileno y ahora podría ofrecer su mejor versión en el Team.
Aunque Herediano ganó el título, también es cierto que su rendimiento en la etapa regular alcanzó marcados altibajos, en parte por la inestabilidad de esta zona, en la que Freddy Álvarez (dejó la institución) no brindó mayores garantías, y los otros volantes pesaron poco.
A Ramírez se le suma el santista Raymond Salas, que puede jugar como punta, pero también recostado por una banda, en funciones de generación de juego.
Y el exmorado Suhander Zúñiga, pólvora pura cuando enfrenta y engancha, pero de poca regularidad en su juego. Con las millas acumuladas en la S, puede dejar de ser un hombre de chispazos para convertirse en figura.
Delanteros. El delantero revelación Bryan Rubio regresa a México y, por ahora, deja una vacante en la ofensiva, a la espera de si habrá un nuevo refuerzo (Jafet explicó que, probablemente, firme otro jugador azteca) para afinar esta zona.
Después de anotar nueve goles y disputar 20 enfrentamientos, Rubio se devuelve a su tierra. En caso de que se no fiche a nadie más (lo que es poco probable), a Giacone le quedan disponibles Yendrick Ruiz, Francisco Rodríguez y Albert Villalobos, de altos y bajos en la campaña, pero con la calidad para ofrecer una mejor cara. Y sobre todo más estable. Dejó el club José Leitón, de nulo protagonismo.
Alajuelense
El gerente deportivo manudo, Agustín Lleida, no se deja llevar por el calor de la grada que pide que rueden cabezas, después de perder un nuevo título, esta vez en penales.
Después de todo, Lleida sabe que la estabilidad y el rendimiento en la fase regular también son parámetros a medir antes de tomar cualquier decisión. Con la actual planilla, a la Liga le alcanzó para finalizar como líder y equipo más regular.
Aunque también es cierto que cuando el técnico Andrés Carevic necesitó de otros argumentos para variar su librillo y jugar a otra cosa en la serie final, ante el esquema cerrado y solvente del Team, a la Liga le costó en demasía encontrar la fórmula.
En el balance entre la etapa regular y lo visto en la serie final, es probable que la Liga necesite al menos un jugador capaz de romper esquemas cerrados, cuando el adversario se encierre o decida limitar los espacios, como lo hizo Herediano.
Básicamente, Alajuelense tiene figuras suficientes para jugar al espacio, pero no sucede lo mismo cuando le toca afrontar sistemas sólidos en defensa; esta realidad también fue visible en la etapa regular, en los partidos que disputó como local, pese a su buen rendimiento.
Es decir, a la Liga le costó más anotar en casa que de visita. Este es el análisis de cada zona, con una única salida confirmada, la del zaguero catracho Henry Figueroa, ausente en la gran final.
Zonas del campo:
Portería. Adonis Pineda disputó 27 juegos como titular. Recibió 25 goles en 27 partidos, para un promedio de 0,92 tantos por cotejo. Pasó de ser uno de los mejores de la fase regular, a fallar estrepitosamente en la etapa decisiva.
Si se le da más preponderancia a la primera vuelta, es probable que Lleida confíe en que el joven de 22 años se levantará de lo sucedido, pero si evalúa la urgencia y la presión que vivirá Alajuelense en la próxima fase decisiva, deberá traer otro arquero que complemente al novato.
Los suplentes de Pineda tampoco ofrecen mayores garantías. Mauricio Vargas apenas jugó un partido en el último semestre y no es un guardavallas de experiencia.
Tal parece que al gerente le tocará asumir una difícil decisión en este departamento.
La zaga. A Júnior Díaz le pasó como a Pineda (solo que menos trágico). Es innegable que jugó una primera vuelta de calificación alta, aunque después bajó su desempeño en la etapa decisiva y acabó por ser expulsado en el juego de ida de la gran final.
Aún así, en la retaguardia la Liga no parece tener grandes problemas y así lo respaldan los números, pues fue el equipo que menos anotaciones recibió en la fase regular (21, en total).
Se desconoce oficialmente por qué Henry Figueroa no jugó ninguno de los dos partidos de la gran final; lo único que se sabe es que, aparentemente, su abuela falleció el día de la final, y a partir de ese momento se generó una nebulosa de su caso.
Este martes se confirmó la salida del hondureño del equipo. En un escueto comunicado la Liga informó que deja las filas de la institución, después de disputar 16 partidos.
De todos modos, la Liga tiene en sus filas a Díaz, Kenner Gutiérrez e incluso a José Miguel Cubero, una garantía como defensor central. También al novato Darío Alfaro, quien ya tiene experiencia en Primera División. Se desconoce si los manudos buscarán otro refuerzo en zona baja.
Por la banda izquierda se mantiene la competencia entre Christopher Meneses y Facundo Zabala, que incrementó la lucha por esta zona y terminó por influir positivamente en el desempeño de Meneses durante la etapa regular, pese a que al final le tocó sufrir en demasía por su costado durante la final ante Herediano.
En el carril derecho aparece José Salvatierra, junto a Jhamir Ordain y el propio Luis Sequeira, que con ritmo podría convertirse en un 'refuerzo' para la Liga, después de salir de una lesión que no le permitió afianzarse en el último semestre.
Zona de recuperación. A Cubero se suma la llamativa apuesta por Bernal Alfaro, el joven de cantera carmela que cumplió con creces en la final e incrementó sustancialmente su rendimiento con el paso de los partidos.
Al igual que en defensa, Sequeira puede ser importante, pues juega en distintos puestos.
Volantes ofensivos. Este torneo es un aprendizaje para la Liga, que encontró en la velocidad al espacio la fórmula para culminar de líder. Con Ariel Lassiter, Allen Guevara y propio Marco Ureña, Alajuelense resolvió todos sus problemas en la fase regular...
Pero no le alcanzó. Cuando hubo que variar la fórmula, la planilla se quedó corta en argumentos. Básicamente porque no hay en el plantel un solo jugador con enganche corto capaz de superar defensas reforzadas. Quizás lo sea Barlon Sequeira, venido a menos en este torneo en comparación a su prometedor debut con los rojinegros.
Las otras cartas presentes son Alex y Antony López, de más posesión y creación.
A préstamo figura Maalique Foster que, en parte, podría cumplir esta tarea después de su buena producción con el Santos de Guápiles, aunque al final la Liga autorizó cederlo a otro club para la próxima temporada; de la cantera podría surgir el joven Josué Abarca, de corte ofensivo y desequilibrante, pero todavía muy novato.
El volante Roberto Córdoba, a préstamo con San Carlos, también ofrece otra variante, aunque distinta a la antes mencionada. El joven volante resalta para su capacidad para el pase largo y la distribución de juego, más similar al aporte del catracho López.
Por ahora, la Liga no anuncia ningún refuerzo en esta zona.
Delantera. Los tres delanteros más regulares de la Liga avalan con buenos números su rendimiento. Jonathan McDonald anotó ocho goles y disputó 25 juegos; Marco Ureña nueve en 24 partidos y Jonathan Moya seis en el mismo número de cotejos.
Moya incluso perforó las redes en el juego de vuelta de la final y McDonald hacía una buena serie decisiva hasta que se lesionó. Ureña vino de menos a más en el certamen, pero le costó pesar en los enfrentamientos ante el Team, después de sufrir una lesión.
De reforzar esta zona, la Liga podría necesitar un jugador de desequilibrio, diferente a estos tres, que brindan otras características. A préstamo con Cartaginés se encuentra Jurguens Montenegro, un jugador rápido, pero no tan distinto a los demás.
Por ahora, Lleida insiste en que la Liga camina por la ruta correcta, con la estabilidad como la medicina a los constantes tropiezos de los últimos años.
Saprissa
Con la presión del título encima después de tres torneos amargos, Saprissa afronta el certamen venidero con algunas realidades antagónicas: pierde a su volante ofensivo de más desequilibrio, Rándall Leal, pero gana una pieza fundamental, Mariano Torres.
Basta con mirar la estadística para darse cuenta que el volante argentino pesó muy poco o nada durante el semestre pasado, después de ser el extranjero más influyente de Horizonte Morado en los últimos años.
Una lesión recurrente lo alejó de las canchas durante la mayoría del certamen, al punto de que apareció únicamente en siete juegos, la mayoría como relevo.
La baja de Leal debe ser vista con cuidado por el gerente deportivo Víctor Cordero, pues influyó sustancialmente en la producción de jugadas de gol, y ahora parte rumbo a la MLS.
Sin Leal y con la salida de Suhander Súñiga rumbo a Herediano, Saprissa se las tendrá que ingeniar para no perder el volumen ofensivo del último semestre (terminó como el club más goleador de la fase regular), y ganar equilibrio en la zona de mediocampo
La llegada de David Guzmán puede colaborar en esta premisa, pese a que ha venido de más a menos en su carrera, después de perder regularidad en la MLS y en la Sele.
Zonas del campo:
La portería. Cuando el entrenador decide probar a los tres porteros y ninguno se afianza en el arco, es porque algo no funciona. Wálter Centeno utilizó a Aarón Cruz en nueve cotejos, a Kevin Briceño en 13 y a Alejandro Gómez en tres.
La irregularidad persistió durante toda la campaña, pero aún así la gerencia dejó abierta la posibilidad de no reforzar este departamento.
Valga decir que la propuesta de Pate, en la que los centrales juegan muy adelantados e incluso rompen la línea con cierta frecuencia, obliga a tener un portero de garantías, seguro e influyente.
La zaga. La llegada de Roy Miller fortaleció la retaguardia en el último semestre, en el que se produjo una mejoría sustancial en la zona de resguardo de la S.
Sin llegar a tener la mejor defensa del torneo, al menos dejó de verse con una sola faceta, la ofensiva, aunque todavía padece de poco acierto en la transición ataque - defensa, más evidente contra los equipos que lo contragolpean, como lo hicieron Alajuelense y Herediano.
Lo cierto es que a Miller se le suman Aubrey David (fue regular), Alexander Robinson (fue regular) y Jean Carlo Agüero (quedó debiendo) como las cartas disponibles para completar el centro de la defensa morada.
Es llamativa la dificultad que denota Saprissa para consolidar el carril izquierdo, cuando Luis Hernández entra y sale sin conseguir regularidad y Aubrey David asume su posición a perfil cambiado, ante la necesidad de un lateral que se afiance.
Por ahora, no se proyecta ningún otro jugador aparte de Hernández, al menos ya con experiencia en la máxima categoría. En el perfil diestro todo está mucho más resuelto, pues además del buen desempeño de Ricardo Blanco, aparece como segunda opción el joven Yael López y el propio David, que puede colocarse en este puesto.
Zona de recuperación. La contratación de David Guzmán fortalece una zona más que necesaria en el esquema actual de Paté, necesitado de jugadores sacrificados que complementen el aporte de los tocadores del equipo.
Toda la responsabilidad recayó sobre Michael Barrantes, que no encontró un socio capaz de marcar, ofrecer salida y colaborar en la distribución tanto como él; Juan Gabriel Guzmán jugó escasos minutos, Jaylon Hadden también (y además se lesionó) y el refuerzo proveniente de Grecia, Esteban Rodríguez, no llenó las expectativas.
Esto obligó a retrasar a futbolistas de corte ofensivo como Johan Venegas, Jonathan Martínez o hasta en ocasiones a Mariano Torres, en las pocas veces en que jugó.
Volantes ofensivos. El aparato ofensivo de la S es una caja de sorpresas. Hay futbolistas prometedores, pero pocas realidades. José Rodolfo Alfaro, Jonathan Martínez y Byron Bonilla pueden afianzarse... o simplemente pasar desapercibidos.
A ninguno de estos jóvenes le falta capacidad con el balón, pero hasta la fecha continúan en busca de la consolidación. La columna vertebral perdió a Rándall Leal, un volante vertical y habilidoso, difícil de reemplazar en el mercado.
La buena noticia para los morados es que reaparecerá el verdadero Mariano Torres, muy ausente durante el último semestre a causa de las lesiones.
Se podría considerar al argentino con un fichaje más, en una coyuntura en la que no parece fácil para Saprissa conseguir jugadores de su calidad y después de la marcha de dos piezas desequilibrantes, Leal y el propio Suhander Súñiga.
Sí se mantienen en el club otras cartas como Johan Venegas, Christian Bolaños y Marvin Angulo.
Cuando el propio Centeno pidió un esfuerzo a la directiva para contratar, tal parece que su desafío será exprimir todo el potencial de su planilla actual, sin descartar que en los próximos días Saprissa pueda dar un golpe en la mesa.
Delanteros. El Apertura 2019 fue el torneo de Manfred Ugalde, el novato de apenas 17 años que asumió el peso del ataque morado y consiguió nueve anotaciones.
Sin embargo, fiarse de un joven, siempre expuesto a la inestabilidad a causa de su corta edad y poca madurez futbolística, hizo que los morados se fijaran en un viejo conocido de la casa, Ariel Rodríguez.
A falta de que se concrete su fichaje, Saprissa tendría tres delanteros de riñón morado que ofrecen una buena cuota goleadora: Manfred Ugalde, David Ramírez y Ariel Rodríguez, un ataque nada despreciable para un equipo que, por ahora, no cierra la puerta a más fichajes.
La presión de recuperar la corona hace pensar que Saprissa podría hacer un esfuerzo adicional para reforzar la zona de volantes ofensivos, la portería o la zaga.
San Carlos

El equipo revelación del último año se alista para otra etapa: la era post-Saborío. Reemplazar a la figura más relevante en la consecución del primer título de su historia se convierte en el reto número uno de San Carlos.
Aun en su torneo de despedida, Álvaro Saborío anotó 13 goles en 21 partidos, sumado al Clausura 2019 (año del título) en que marcó 12 y al Apertura 2018, en que hizo 16.
La repercusión del artillero es tan relevante que parece que San Carlos no solo tendrá que buscar su reemplazo, sino que deberá buscar nuevas fórmulas en ataque para amortiguar su salida y mantener sus aspiraciones de clasificar.
El otro reto pasa por recuperar la solidez defensiva que le permitió levantar la corona.
Zonas del campo:
La portería. Fue despedido del club el arquero Marco Madrigal, otrora figura del primer título norteño, hace apenas un año. De errores constantes durante el certamen, el cancerbero se despide, cuando distintos rumores lo colocan en equipos grandes.
Por ahora, la confianza es para Patrick Pemberton, que vino de menos a más en la campaña y acabó por asumir la titularidad hasta convertirse en figura de la fase final, cuando mantuvo su arco en cero en el partido de ida de las semifinales ante la Liga.
Por lo visto en el cierre del torneo, Patrick es la carta elegida por Marín.
La zaga. La extraña y accidentada salida de Aarón Salazar justo antes de iniciar el certamen golpeó fuerte a San Carlos, que no pudo encontrar un central tan fiable como el joven florense, figura clave en la obtención del título norteño en el Clausura 2019.
La regularidad que prevaleció en el aparato defensivo de Marín se resquebrajó con la salida de Salazar, y luego otras circunstancias, como la lesión de Marvin Obando.
Lo cierto es que ni Álvaro Aguilar ni Rudy Dawson ofrecieron las garantías necesarias de un club que recibió demasiados goles, 37 en total, lo que lo coloca como el octavo equipo que más tantos recibió durante la fase regular.
Así que los primeros anuncios de San Carlos después de que concluyó el torneo fueron justamente los refuerzos en zona baja.
Se produjo la llegada del central argentino Lucas Meza, del carrilero limonense Greivin Méndez y del exlateral morado Jordan Smith (que evidentemente, genera dudas).
Continúan en el equipo el regular lateral José David Sánchez y Fernando Brenes.
Volantes de recuperación. Se mantiene Carlos Acosta, referente del club, pero dejaron la institución Osvaldo Rodríguez, que se fue de vuelta al Santos, y Kevin Cunningham.
Ambos podían acompañar o complementar el juego de Acosta, aunque en el caso de Rodríguez era más utilizado en funciones de creación. Lo cierto es que los norteños todavía no anuncian ningún refuerzo en esta zona del campo, algo debilitada.
Incluso, se desconoce si seguirá en el plantel Roberto Córdoba, un creativo que también colabora en la marca y distribución, lo que debilitaría aún más este sector del campo
Volantes ofensivos. Dijo adiós al equipo José Luis Cordero, una pieza menos en un sector en el que, de a pocos, despuntan otros jugadores, como Rashid Chirino, una promesa de la zona que cada día luce más sólida en el esquema actual.
Lo mismo que Córdoba, ficha de la Liga, pero oriundo de tierras norteñas y de enorme regularidad en la pasada campaña. Además de Cordero se fue Gustavo Díaz, de muy poco en el torneo.
Aunque a San Carlos todavía espera la llegada de más jugadores, lo cierto es que hay una columna vertebral corta para asumir el reto de jugar el torneo local y la Concacaf.
Siguen en el equipo Esteban Ramírez, Marcos Mena y Randy Chirino (hermano de Rashid), este último jugó apenas cinco partidos en el último semestre.
Delanteros. La partida de Saborío deja un vacío gigante en el ataque norteño, que por ahora apuesta por jugadores de otras características para cubrir la baja y apelar a otro estilo.
También se fueron Minor Escoe y Jairo Arrieta.
Se anunció la llegada del caribeño Jossimar Pemberton y del panameño Jorman Aguilar, que junto a Juan Vicente Solís son, por ahora, las alternativas de Marín.
Aquí la pregunta es, ¿cómo hará San Carlos para conseguir los 25 goles que aportó Sabo en fase regular en el último año? En donde prevaleció el juego largo y por las bandas, dos fórmulas en las que es vital tener a un '9′ con capacidad de cerrar las jugadas.
