Enérgico y de carácter fuerte. Así es Hernán Torres, el técnico de Liga Deportiva Alajuelense que aunque tiene contrato hasta diciembre, aún debe sentarse a conversar con la dirigencia eriza para ver si continúa a cargo del barco manudo.
Para él resulta imposible quedarse sentado y cruzado de brazos durante un partido de su equipo.
Los juegos los vive de forma intensa: dirige, grita y regaña. Y como él es quien manda, también exige.
Y esa forma de ser, que quizás a algunos no les guste, es lo que le aplaude la mayoría de la afición rojinegra que desde aquel despido injustificado en diciembre de 2015, abogaba siempre por su regreso.
Antes de hablar de su carácter como tal, La Nación le consultó al cafetero: ¿Cómo es usted como entrenador? ¿Qué no le permite a los jugadores? ¿Cuáles son las reglas de su juego, la forma en la que les marca la cancha?
Su respuesta fue inmediata. “No, no... Yo soy sencillo. A mí todo el mundo me mira con un paradigma de que yo soy ‘bravero’, pero yo no soy ‘bravero’. Yo hablo duro y fuerte y exijo".
"Claro, ¿cómo no lo voy a hacer? Yo les exijo a mis jugadores que sean ordenados, que sin balón tengan orden y que con el balón jueguen fútbol”.
Indicó que él no se complica y que sus futbolistas tienen muy claro que con el balón pueden moverse por donde quieran, que él les da la libertad, esa potestad de que se muevan por donde quieran mientras hagan su fútbol y expresen su máxima capacidad técnica.
“Pero cuando la pierde (la bola) tiene que sacrificarse para venir a ordenarse. Venir a olvidar y hacer colectivo con el grupo, ayudar a que el rival no nos haga daño, a ser táctico, porque para mí la táctica es no dejar pensar al rival, no dejarlo armar, no dejarlo ordenar, no darle tiempo para que piense. Eso para mí es básico y eso es lo que yo les pido a mis jugadores”.
(Audio) Escuche aquí a Hernán Torres
Y agregó: “Yo tengo una figura de cuando tienen la pelota, cuando la tienen lo tiene que hacer sí o sí. Y si no lo hacen les pego su grito, porque a veces el jugador se va con el calor del partido, con el ambiente de la hinchada, el ambiente lo lleva a uno como a perderse.
El balón es como un imán, ¿que va todo el mundo detrás del balón? No. En el fútbol hay que tener orden y cuando se pierde la pelota hay que tener un orden y hay que armar una figura y yo exijo a esa figura”.
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Tras confesar que no se considera bravo, pero que sí habla duro, fuerte y que dice las cosas de frente, también vino otra pregunta obligada, porque algunas personas cuestionan esos regaños, entonces, ¿es colérico, o esa es simplemente su forma de ser?
“Ah no... Ese es mi ADN y yo no lo voy a cambiar, aunque he madurado mucho. De lo que fui aquí en 2015 a este Hernán Torres he madurado mucho, pero el ADN no lo cambio. Es mi forma de trabajar”.
Lo piensa un poco más y añadió: “Yo no soy de esos que se sientan en el banco así (brazos cruzados) y no hacen nada. No, no, no... Yo tengo que pararme, saltar, correr pa’ allá, correr pa’cá, gritar, salir, decir sí fue, no fue... Yo soy así, ese es mi ADN. Yo no me puedo ver en un partido sentado mirando nada más, no, estaría como muerto”.
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Sobre el tema, aún faltaba una pregunta más para Torres: ¿Cómo hace para que los jugadores no se molesten, porque todos tenemos personalidades diferentes y ante los regaños no todos reaccionamos igual?
“Este fútbol de hoy en día no sé.... Cuando yo era jugador de fútbol, la mayoría de los técnicos me exigían, gritaban, pataleaban, hasta lo insultaban a uno”, recordó.
Torres cuenta que hoy en día, a los jugadores de fútbol se les grita: ‘¡Vení!, ¡marcá!, ¡corré!, ¿para qué te pagan a vos, para tirar buenos centros, pues tiralos entonces hermano’...
“Entonces el jugador sale con que ah no... ‘Es que me está tratando mal’ y no sé qué, entonces estamos muy tocados los jugadores y esto es exigencia, esto es fútbol profesional, esto es fútbol de alto rendimiento, donde usted tiene que dar el máximo de su capacidad, el máximo.
¿Y para qué estamos los técnicos? Para buscar ese máximo de capacidad, pero a veces lo malinterpretan”.
De forma directa de una vez hace una aclaración y asegura que no es que él trata mal a sus jugadores.
“El fútbol yo lo vivo así, exijo, hablo, grito, en los entrenamientos usted me ha visto gritando: ‘marque allá, presione’... Yo soy así, yo no puedo estar diciéndole esto así: ‘(Voz baja y pausada)... Alex López me hace un favor: se puede correr dos pasitos para la derecha’... ¡Yo no puedo ser así!”...
“Y entonces grito: 'Allen marcá a la derecha, pero yo no puedo ser así, es mi ADN. Es lo que yo vivo, es lo que yo siento y en muchas partes lo malinterpretan y hay muchos jugadores que se resienten por el grito, o muchos jugadores grandes que uno los exige como son grandes no quieren que uno los exija”.
Para Torres, la disciplina no se negocia y es 100% fiel a la táctica.
“El técnico está para exigir al grande, al pequeño, al mediano y a todo el mundo. Eso es lo que pasa, se malinterpretan los conceptos y las cosas, pero si no funciona esto, si no anda esto, a quién echan primero? Al técnico, así, clarito”, finalizó.
