Antonio Alfaro. 6 junio
Orlando Guerrero, dueño de Renta de Automóviles El Indio S.A., asegura que ya no tiene documentos para corroborar si la Fedefútbol utilizó los vehículos de su empresa o simplemente contrató el servicio. Fotografía Marcela Bertozzi
Orlando Guerrero, dueño de Renta de Automóviles El Indio S.A., asegura que ya no tiene documentos para corroborar si la Fedefútbol utilizó los vehículos de su empresa o simplemente contrató el servicio. Fotografía Marcela Bertozzi

Un día después de haber asegurado categóricamente que la Fedefútbol no le pagó $38.000 por el alquiler de vehículos, que él ni nadie de su empresa había retirado el cheque, que todo indicaba que alguien más lo había cobrado, el empresario Orlando Guerrero corrigió su versión.

“El cheque lo mandaron cinco meses después (de brindado el servicio) y en la empresa solo damos 30 días de crédito. Por eso no lo encontrábamos”, argumentó el dueño de Renta de Automóviles El Indio S. A., empresa que aparece entre los proveedores del Mundial Sub-17 femenino 2014.

Según detallan las facturas, se trata de un servicio de alquiler de autos BMW X5 con chofer bilingüe, contratado en tres momentos diferentes entre el 1.° de diciembre del 2013 y el 7 de abril del 2014 (el Mundial se jugó del 15 de marzo al 4 de abril del 2014). Sin embargo, un testimonio recogido en la Fedefútbol por la auditoria forense contratada por la FIFA, señala que "dicho servicio no fue proporcionado a la Fedefútbol y potencialmente no está relacionado el gasto con la Copa Mundial Femenina Sub 17”.

Así lo publicó La Nación el sábado. Fue entonces cuando Guerrero solicitó una aclaración: “Nunca me pagaron”, sostuvo, pese a ser enterado de que la Fedefútbol nos mostró una copia del cheque con la firma de 'recibido'. "Esa no es mi firma", señaló el empresario, quien descartó también la intervención de cualquier ota persona a nombre suyo. Además, le compartimos la copia de un recibo con membrete de su empresa que hacía constar el pago de los $38.000. “Pareciera que alguien más cobró ese dinero”, dijo, versión que fue publicada este martes.

Menos de 24 horas después, Guerrero nos contactó asegurando que no había visto el documento que le enviamos al WhatsApp (el recibo con membrete de su empresa). Al verlo, comenta, indagó más y comprobó que el servicio sí fue pagado. La firma en el "recibido" corresponde a un empleado suyo, según dice, que recibió el cheque enviado por la Federación a su empresa.

“A lo mejor fue una imprudencia haber dicho que no se había pagado y pido las disculpas a quien haya lastimado”, expresa el exsocio de Eduardo Li en la empresa Cerro Wikipedia y encargado de Finanzas del Partido Liberación Nacional durante la campaña del 2014.

Del archivo:

Mundial en Casa: La historia de la Selección Femenina Sub 17 de Costa Rica

Una vez aclarados los nublados sobre el pago, el tema parece volver al punto inicial: ¿pagó la Fedefútbol por un servicio que no se utilizó?

El servicio fue contratado y como tal debían pagarlo, señala Guerrero, sin esclarecer puntualmente qué sucedió con ese alquiler. Cuando el día anterior le consultamos al respecto, explicó que es una política suya y de sus empleados no enterarse de qué uso le dan a sus vehículos quienes los alquilan.

—Tenemos que volver al punto de inicio de este tema: se pagó un servicio que según la auditoría no fue proporcionado a la Fedefútbol. ¿Usted puede garantizar que los vehículos salieron de su empresa para brindar el servicio?

—Después de lo que pasó con lo del cheque, yo no quisiera... No tengo cómo darle certeza.

—¿No tiene en su empresa registro de los carros que salen?

—Yo sé que salió, pero no con quién...

—Ah, ¿entonces ese carro sí salió?

—No le puedo decir quién lo usó, ni qué día, ni si se usó o no se usó.

—Por eso le preguntaba si no llevan registros en su empresa de los autos que salen alquilados.

—Aquí hay cientos de carros y no me dejo tantos registros; nos ahogaríamos en papeles. Tengo papeles de seis meses para acá. Lo demás, si no son cosas importantes, las desechamos.

—¿Todo lo llevan en papel, sin registros electrónicos?

—No, yo no he implementado. No tengo ahora registros electrónicos, mucho menos hace cuatro años.