Steven Oviedo. 26 agosto
Jonathan McDonald se abraza con Jonathan Moya (28) luego de la primera anotación de Alajuelense ante el Santos de Guápiles. fotografía Rafael Murillo
Jonathan McDonald se abraza con Jonathan Moya (28) luego de la primera anotación de Alajuelense ante el Santos de Guápiles. fotografía Rafael Murillo

Las victorias siempre llegan en un buen momento, pero la de Alajuelense ante el Santos le cae a los manudos de maravilla de cara al clásico ante del Deportivo Saprissa.

Los manudos no podían generar más dudas sobre su nivel, no podían darse el lujo de no salir con tres puntos y tener una semana tormentosa, con cuestionamientos sobre sus opciones de vencer a la S.

Alajuelense encontró el rumbo para ganar los partidos, quizá no tenga el fútbol más vistoso o las jugadas más bonitas, pero saca los resultados y eso lo requería a gritos el equipo del Flaco Arnáez.

Ante el Santos tenía que demostrar que su defensa ha ido subsanando su mal arranque, que las piezas se han engranado mejor y que la máquina manuda empieza a funcionar.

Ante Saprissa, la Liga tendrá la oportunidad de demostrar que puede puntuar frente a equipos que estén más arriba del octavo puesto, pues solo a clubes por debajo de esa casilla ha podido doblegar; ante los de arriba ha fallado.

El 100% de rendimiento como visitante contrasta con el 0% en el Morera Soto y ante Vladimir Quesada y compañía están obligados a cambiar esa mala estadística.

La primera parte tuvo un nivel bastante bajo, con opciones a cuenta gotas en la gramilla del Estadio Nacional (los caribeños no pueden usar el Ebal Rodríguez por remodelaciones en su césped).

Los manudos empezaron a insinuar que las jugadas de cabeza iban a ser su fuerte desde el minuto cinco, cuando un remate de Jonathan Moya, tras un tiro libre cobrado por Meneses, terminó en las manos de Bryan Morales.

Mauricio Vargas fue titular por segundo partido consecutivo en el marco de Alajuelense. fotografía Rafael Murillo
Mauricio Vargas fue titular por segundo partido consecutivo en el marco de Alajuelense. fotografía Rafael Murillo

Luego, un remate de Porfirio López en un tiro de esquina pasó cerca del ángulo del marco santista.

En el 39’ había ido tanto el cántaro al agua que se reventó y Jonathan McDonald fue el encargado de quebrarlo.

Mac recibió un pase preciso de Moya, tras un centro de Allen Guevara y simplemente puso la frente para enviar el balón al fondo de los cordeles.

Santos insinuó poco en el primer tiempo, un disparo de Rándall Alvarado desde fuera del área, una jugada individual de Ronaldo Dinolis, esporádicas opciones y sin inquietar a Mauricio Vargas.

Por cierto, Vargas ha hecho todos los méritos posibles para jugar el clásico del próximo domingo. La tiene fácil Arnáez, con Patirck Pemberton en la banca.

Para la segunda parte, lo más destacado de los erizos fue el regreso de Róger Rojas, el hondureño actuó 17 minutos y apunta a volver a la estelar en el clásico de este domingo.

La segunda concreción de los manudos se gestó con un desborde en el costado derecho, obra del catracho Alex López, quien lanzó un centro venenoso y José Garro desvió la pelota hacia su propio marco para el 2-0, en el 68’.

El gane es bueno para Alajuelense, quizá no tan lucido, pero gane que da confianza para su prueba de fuego.