Esteban Valverde, Fanny Tayver Marín. 30 diciembre, 2018
Esteban Alvarado en una práctica del Trabzonspor de Turquía. Fotografía: Facebook del Trabzonspor

Esteban Alvarado, aquel joven guardameta que ilusionó al saprissismo en 2009, al ser la figura de Costa Rica en el histórico Mundial Juvenil de Egipto del año, en el que la Sele consiguió un cuarto puesto y él ganó el Guante de Oro del certamen, tiene un arreglo para jugar con Alajuelense, en el año del centenario manudo.

Esteban regresa al país luego de una aventura por Europa, que lo llevó en primera instancia al AZ Alkmaar de Holanda y luego al Trabzonspor de Turquía, del que se desvinculó a mediados de diciembre.

El portero desde hace varios días está en constantes conversaciones con Fernando Ocampo, presidente de la institución rojinegra. La negociación para que el futbolista llegue solo tuvo dos protagonistas: el futbolista y el jerarca.

La idea de jugar en el país se convirtió en atractiva para el cuidapalos, ya que quiere tener nuevamente a su familia cerca, luego de casi nueve años viviendo fuera de Costa Rica.

Además, en el plano deportivo, para el portero es una oportunidad de oro estar bajo el ojo del seleccionador patrio Gustavo Matosas, quien iniciará trabajos la primera semana de enero.

¿Volver al exterior? Es una meta para Esteban, quien espera en la ventana de transferencias de mitad de año volver a dar el salto, pues cuenta con una cláusula de libertad que puede aplicar a los seis meses de estar con la Liga.

De no concretarse, seguirá vestido de rojinegro.

Este arquero inició su trayecto como futbolista en el Santos de Guápiles, del cuadro caribeño pasó al Saprissa, escuadra con la que por su actuación en el certamen del orbe, tuvo poca participación, ya que fue cotizado internacionalmente por equipos de Europa.

Con los tibaseños, el futbolista solamente actuó en 360 minutos gracias a cuatro juegos de la temporada 2009 - 2010. Pese a tener pocos minutos con el primer equipo, el cuidapalos sí fue visto como imagen de la institución morada, ya que hasta fue utilizado para presentar el nuevo uniforme del cuadro en aquel momento.

Alvarado llegó al Saprissa en 2005, según el estratega Edson Soto con quien el cuidapalos trabajó en divisiones menores, para integrarse a un proceso juvenil especial.

En el Monstruo se mantuvo hasta mayo del 2010.

Por aquel momento, en el Saprissa también estaba Keylor Navas, por lo que una y otra vez los morados repetían que tenían a los dos mejores porteros del país.

De hecho, Esteban y Keylor abandonaron las tiendas de la S en el mismo mercado.

Esteban ahora, en este sorpresivo regreso a tierra tica, tiene el chance de buscar su primer campeonato nacional, porque con Saprissa no lo pudo conseguir.

Sin duda, la vinculación del guardavallas al cuadro manudo hace recordar golpes históricos entre los archirrivales como lo que sucedió con Steven Bryce o Rolando Fonseca, en su momento con pasado morado firmaron con Alajuelense.

El último de estos episodios se dio hace un año, cuando Johan Venegas se inclinó por jugar con Saprissa pese a que los erizos lo querían.

La Liga, por su parte, consolida un refuerzo más de cara al año del centenario. Los erizos ya consiguieron el fichaje del hondureño Henry Figueroa, los volantes Anthony López y Ariel Lassiter.

Ahora la gran duda es qué harán los liguistas con cuatro arqueros en su primer equipos, porque ya tienen a Patrick Pemberton, Mauricio Vargas y Adonis Pineda.

Con este panorama, la posibilidad de que Pineda salga cedido se vuelve cada vez más fuerte.

Al León su afición le exigía una respuesta en el mercado ante la falta de títulos hace cinco años. Los rojinegros golpearon la mesa con un portero formado en Saprissa, pero de talla internacional para defender su arco en su centenario.