Alajuelense vive un momento muy dulce en el Apertura 2018. Saprissa le dio la opción de alcanzar la punta y los manudos no la desaprovecharon. Ya son líderes.
La Liga le ganó 2 a 0 a Grecia y afianzó su buen momento futbolístico. Los rojinegros han ganado 18 de los últimos 21 puntos; solo perdieron con San Carlos en condición de visitante.
El equipo dirigido por Luis Diego Arnáez se ve fuerte en su estilo de juego y tiene una idea muy clara: son vertiginosos por las bandas y letales en ataque, con un trío de artilleros que mantienen su romance con el gol.
Además, en zona defensiva lograron consolidarse y ahora pasan menos apuros que en el arranque del certamen. La banda izquierda liguista es fuerte; en defensiva Christopher Meneses no se complica y tiene buena proyección en ataque.
Barlon Sequeira también es una realidad, el volante se sacrifica cuando tiene que defender y es un verdadero dolor de cabeza a la hora de atacar. Sus números lo respaldan: cinco recuperaciones y siete desbordes efectivos.
Por derecha también el rendimiento es bueno, gracias a Allen Guevara quien recobró su picardía.
La ansiedad por conseguir el marcador ante los griegos era notoria. La Liga creaba sus ocasiones, pero le faltaba tranquilidad a la hora de definir, por esto fallaron Jonathan McDonald, Allen Guevara y Alex López.
Empero, en el minuto 8 llegó la diana de la tranquilidad.
Róger Rojas aprovechó un rebote para fusilar en el área pequeña a Kevin Ruiz. Sus dos puños cerrados y chocando contra el suelo durante la celebración, fueron clara muestra de la fuerza con la que venía su plantel para este cotejo.
Después de quitarse la presión de ese primer gol, Alajuelense tuvo un control inteligente del duelo: antes de finalizar la etapa inicial intentó conseguir el segundo pero Kevin Ruiz apareció como figura con dos muy buenas intervenciones.
De aquel Municipal Grecia acostumbrado a desesperar a sus rivales por la tenencia del balón queda poco o nada. Este equipo está muy lejos de su mejor versión. El plantel de Wálter Centeno ahora se defiende férreamente y apuesta a los contragolpes.
Los erizos jugaron con comodidad y más bien entraron en una zona de confort que provocó una reacción desde el banco de suplentes.
Arnáez hizo ingresar a Jonathan Moya para reactivar su ofensiva y el exsaprissista respondió. Moya agradeció un buen servicio filtrado de McDonald para castigar a Ruiz y poner el gol del primer lugar.
El ataque manudo luce solvente. Tener tres delanteros que suman 19 goles en las 12 fechas disputadas habla de un trío que aporta en promedio 1,6 goles por jornada.
la Liga afianza su crecimiento. Los rojinegros comienzan la fase definitiva del torneo como punteros y con la confianza para ilusionar a sus aficionados con el cetro.
