
Dallas, Texas. Después de tres partidos disputados en la Copa de Oro , la Selección Nacional de futbol tiene muchas tareas pendientes.
Definitivamente la prioridad de Rodrigo Kenton debe ser mejorar la seguridad en la defensa, en donde las desatenciones han estado a la orden del día y han costado cuatro goles en solo tres partidos.
Contra El Salvador, el pasado viernes 3 de julio en Los Ángeles, la zaga estuvo mal parada en los dos tantos cuscatlecos, aparte de que fueron superados por velocidad.
Ese día Costa Rica mostró otra falencia, y es que los volantes centrales no han logrado frenar los contraataques rivales y cada vez que el equipo pierde la pelota en salida, la defensa queda mal parada y muy vulnerable.
Dicho orificio, que se podría tapar con un contención nato, como Cristian Oviedo, fue muy bien aprovechado por los salvadoreños.
Kenton apuesta por dos volantes mixtos –Centeno y Borges– con más tendencia a atacar que a destruir el juego rival. Eso hace que los contrincantes que hacen una transición rápida de defensa a ataque encuentren espacios para montar letales contragolpes.
Otro lunar de la Tricolor en tierras del Norte ha sido que los laterales no tienen tanta proyección como la mostrada en la hexagonal, lo que también se nota en los zagueros centrales, quienes han perdido capacidad de armar desde atrás.
Esto hace que Centeno y Borges deban asumir su rol ofensivo desde muy atrás, y pronto son asfixiados por marcadores que recuperan rápido y muy cerca de la meta tica.
El único momento en que la zaga central asumió rol protagónico fue en el primer gol contra Canadá, en el que Freddy Fernández le sirvió a Andy Herron la pelota para que este “bañara” al portero.
Ataque en deuda. Aunque Kenton defienda a capa y espada la labor de Álvaro Saborío en ofensiva, este futbolista no ha marcado una sola vez en la Copa, y lo mismo sucede con Froylán Ledezma, quien en el último partido no vio acción.
En ofensiva los hombres más punzantes han sido Pablo Herrera y Esteban Sirias, quienes sí se atreven a encarar y penetrar el área.
El único ariete que hasta ahora se ha hecho presente en el marcador es Herron, aunque su juego se desarrolla fuera del área.
También se nota que los jugadores ticos se tienen poca confianza en el remate de media distancia, pues hasta ahora el único remate de peligro desde fuera del área ha sido el tanto del Centeno contra los canadienses, de tiro libre.
Dice Kenton que la disparidad física de sus jugadores causó mella en la primera fase, y que la Tricolor crecerá conforme pasen los partido. Ojalá que así sea, porque para llegar a la final de este torneo, la Tricolor aún tiene muchas cosas que mejorar.