Madrid. La delantera Jenni Hermoso brilló en el Mundial como pieza clave en el triunfo de España, pero luego se convirtió de forma inesperada en un símbolo contra el sexismo en el fútbol de su país.
Durante la entrega de medallas tras la victoria de España en la final del Mundial el pasado 20 de agosto, el presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, le dio un beso forzado en la boca a Jenni Hermoso. Este acto provocó un terremoto de críticas tanto a nivel nacional como internacional, generando reacciones en todos los ámbitos de la sociedad.
Rubiales, quien fue suspendido provisionalmente por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), se negó a renunciar el pasado 25 de agosto. Ahora espera una decisión de la justicia deportiva española, mientras que la fiscalía inició diligencias por un “presunto delito de agresión sexual”.
Jenni Hermoso, nieta del antiguo portero del Atlético de Madrid, Antonio Hernández, tuvo un papel destacado en el Mundial, pero el beso forzado de Rubiales ‘robó’ en parte la gloria a la selección española, que ganó el torneo en su tercera participación. Para Hermoso, quien actualmente juega en el Pachuca de la liga mexicana, este torneo fue un brillante colofón para una carrera que fue emblemática en el despegue del fútbol femenino español. Antes, jugó en equipos como el Atlético, Barcelona, Rayo y tuvo dos aventuras en el extranjero: una en el Tyreso sueco y otra en el París Saint-Germain.
Esta jugadora de 33 años se destaca por su depurada técnica y capacidad como delantera para moverse por todo el frente de ataque y coordinar las ofensivas de su equipo. Durante su niñez, se inspiró en dos jugadores legendarios del Real Madrid: el argentino Fernando Redondo y el francés Zinedine Zidane.

Sin embargo, no tuvo ídolos hasta unirse al Atlético. Allí conoció a Ana Fernández ‘Nervy’, jugadora del primer equipo, y la convirtió en uno de sus referentes.
Debido a la falta de presupuesto para ojeadores, eran las propias jugadoras las encargadas de reclutar talento. ‘Nervy’ descubrió a Hermoso y a otra jugadora para unirse al club en una preselección en la que participaron 50 jóvenes.
“Es zurda, como yo, juega en la misma posición que yo y me gusta la trayectoria que tuvo, con mucho carisma”, dijo Hermoso en una entrevista con El País en 2020.
En 2010, con 20 años, la jugadora fichó por el Rayo Vallecano, con el que ganó la liga española. Luego, tuvo un breve paso por el Tyreso, compartiendo vestuario con Marta, la leyenda del fútbol brasileño.
Su siguiente parada fue el Barcelona, en enero del 2014, donde se convirtió en la máxima goleadora histórica con 181 dianas en 224 partidos, en dos etapas.
En el verano del 2017 se unió al PSG, donde estuvo una temporada, antes de regresar al Atlético y luego al Barcelona en 2019.
Con el equipo azulgrana celebró la primera Champions femenina de la entidad, en 2021, al vencer 4-0 al Chelsea en Goteborg.
En 2022, llegó su tercera aventura extranjera: el Pachuca. Aunque esta elección fue criticada por algunos, quienes interpretaron que era un paso atrás en su carrera, Hermoso defendió su decisión. “Estaba retirada y gané la Copa del Mundo”, declaró en una red social horas después de levantar la Copa con la Roja.
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Siendo la máxima goleadora histórica de España con 51 tantos, Hermoso falló un penal en la final del Mundial, que España ganó 1-0 frente a Inglaterra gracias a un gol de Olga Carmona.
Hermoso, quien se perdió la Eurocopa del 2022 debido a una lesión de rodilla, no formó parte de las 15 futbolistas que renunciaron a la selección hasta que se llevaran a cabo cambios sustanciales en la dirección, pero apoyó la protesta.
“Las oportunidades a veces solo aparecen una vez, sinceramente me da igual lo que diga la gente”, expresó en marzo sobre su disposición para viajar al Mundial. A diferencia de otras jugadoras que no cedieron, como Mapi León y Patri Guijarro.
Unos meses después, esta talentosa delantera continúa siendo una ídolo en la cancha y ahora es también un símbolo fuera de ella.
