
La corona del Real Madrid en el Mundial de Clubes tiene a un rey incuestionable en Cristiano Ronaldo, quien no solo se encargó de poner a los merengues en lo más alto, sino que dio más brillo a los mejores 12 meses de su carrera.
El propio Ronaldo calificó así su 2016, luego de conseguir un triplete en la final de la Copa del Mundo de equipos, ante el Kashima Antlers, que valió para que los blancos salieran con el gane 4-2 y se proclamaran campeones mundiales por quinta vez.
Además, este cetro representa el quinto para CR7 en el 2016, luego de levantar la Champions League y la Supercopa de Europa con el Real, mientras que con Portugal conquistó la Eurocopa y, a nivel individual, se dejó el balón de Oro, por encima de Lionel Messi.
“Yo estoy muy contento, he hecho una temporada espectacular, tanto en el Real Madrid como en la selección. La gente habla demasiado y ya estoy acostumbrado. Yo siempre demuestro mi calidad en el campo, ya lo he demostrado en los últimos 8 o 10 años, así que a seguir disfrutando del fútbol y seguir ganando títulos”, manifestó el atacante.
Si bien el Madrid sufrió más de la cuenta ante los japoneses y debió jugar tiempos extra, tuvo en Ronaldo a su héroe.
El campeón de Europa se adelantó con un gol de Karim Benzema en el minuto 9, pero Kashima le dio la vuelta al marcador con dos tantos de Goku Shibasaki (44’ y 52’), antes de que Cristiano, elegido el mejor jugador del partido, empatara de penal (60’) y sentenciara en la prórroga (98’ y 104’).
El partido también podría haber tenido otro desenlace si, en el minuto 90, el árbitro hubiese expulsado a Sergio Ramos con doble amarilla. El capitán cometió una falta y el árbitro se echó la mano para sacar la amarilla, pero finalmente Janny Sikazwe no enseñó la cartulina.
Al final, los blancos sacaron a relucir su poderío, el mismo que los tiene con 37 partidos al hilo sin perder. Con este título, el Real se convierte en el primer club en levantar cinco veces el trofeo de campeón del mundo, tras las Copas Intercontinentales de 1960, 1998 y 2002, y el Mundial logrado hace dos años en Marruecos.
