AFP . 16 mayo

El balón por fin rueda: la Bundesliga en Alemania se convirtió este sábado en la primera gran liga europea en reanudarse, una situación observada por todo el mundo, pero con un silencio perturbador, el de las gradas vacías.

El sonido de los silbatos se hizo más perceptible que nunca en Augsburgo, Düsseldorf, Hoffenheim, Leipzig y Dortmund, poniendo la piel de gallina a todos los amantes del fútbol, que llevaban esperando más de dos meses a ver un partido cuando la mayoría de torneos quedaron suspendidos a mediados de marzo por la pandemia del nuevo coronavirus.

El Borussia Dortmund se enfrentó al Schalke 04 en su estadio a puerta cerrada en la reanudación del fútbol alemán. Foto: AFP
El Borussia Dortmund se enfrentó al Schalke 04 en su estadio a puerta cerrada en la reanudación del fútbol alemán. Foto: AFP

Primeros pases, primeras consignas de los entrenadores y primer gran choque en el Borussia Dortmund-Schalke, el tradicional Derbi del Ruhr, en el que los primeros ganaron 4-0.

El noruego Erling Haaland abrió el camino para el Borussia Dortmund y firmó el primer tanto de la nueva etapa de la Bundesliga.

El fútbol está de vuelta, aunque es imposible entusiasmarse completamente, ya que la crisis sanitaria está visible en todos los sitios.

Los jugadores del Schalke entraron en el Signal Iduna Park con mascarillas, el 'Muro Amarillo', la famosa tribuna del antiguo Westfalenstadion, estuvo completamente vacía, sin la presencia de los miles de hinchas que dan ese color tan especial a los partidos del Dortmund e, incluso, los banquillos de suplentes están sólo ocupados uno de cada dos.

Esto es lo que espera en el resto de partidos del fin de semana a las estrellas de la Bundesliga. El líder Bayern, que vio cómo el Borussia Dortmund se acercó provisionalmente a apenas un punto, jugará el domingo a las 10 a. m. en el terreno del Unión Berlín.

Jugadores del Schalke' salieron al campo del Borussia Dortmund con mascarilla. Foto: AFP
Jugadores del Schalke' salieron al campo del Borussia Dortmund con mascarilla. Foto: AFP

Ni música ni saludos. Sin ceremonia ni música, los equipos entraron por separado en la cancha. No hubo saludos entre los jugadores, ni niños acompañándoles.

En Leipzig, que recibió al Friburgo (1-1), algunos jugadores incluso mantuvieron las mascarillas durante el calentamiento.

Esas mismas escenas se habían producido antes, con cuatro partidos de la segunda división que comenzaron con el mismo protocolo sanitario estricto.

En Dortmund, el ambiente de la ciudad no tuvo nada que ver con el habitual en un día de partido.

Varias furgonetas de la policía estaban posicionadas, sobre todo en las afueras de la estación de tren, para evitar la concentración de aficionados. La policía hizo un llamado para instar a los hinchas a quedarse en casa.

"Más vale partidos a puerta cerrada para frenar la progresión de la epidemia que una catástrofe sanitaria", admitió Nicole Bartelt, de 44 años y aficionada del Dortmund, reconocible por vestir la camiseta del BVB, que vio el partido de su equipo en casa de unos amigos.

Los balones también deben tener un tratamiento especial para los juegos como en esta imagen antes del Fortuna Dusseldorf y el SC Paderborn. Foto: AFP
Los balones también deben tener un tratamiento especial para los juegos como en esta imagen antes del Fortuna Dusseldorf y el SC Paderborn. Foto: AFP

Espejo para otros campeonatos. Pionera en Europa entre los grandes campeonatos, sobre la Bundesliga recae la responsabilidad de mostrar el camino: el éxito o fracaso de su intento de retomar y terminar la competición puede ser determinante para los planes de otros países.

Si consigue disputar las nueve jornadas que le quedan para el final, Alemania habrá demostrado al mundo que el deporte profesional de primera línea puede sobrevivir a la Covid-19, pero una nueva interrupción antes del final lanzaría un mensaje muy negativo.

Los jugadores y miembros del cuerpo técnico se someten a test regulares y han tenido que estar concentrados y aislados toda esta semana.

El balompié alemán está siendo observado por todo el mundo como un referente por retomar la actividad en medio de la pandemia. Foto. AFP
El balompié alemán está siendo observado por todo el mundo como un referente por retomar la actividad en medio de la pandemia. Foto. AFP

“El mundo entero nos mira”. “El mundo entero nos mira”, constató el viernes el entrenador del Bayern de Múnich, Hansi Flick. “Puede ser una señal para todas las demás ligas y puede permitir al deporte regresar en todas partes”, apuntó.

"El regreso del fútbol es una buena señal. No sólo es fútbol. La gente está deprimida por el confinamiento y la incertidumbre. El fútbol trae una cierta normalidad y energía positiva. Hace más fácil quedarse en casa cuando puedes ver deporte”, comentó el presidente de la UEFA Aleksander Ceferin.

Pero en Alemania, una mayoría de la opinión pública no es favorable a esta reanudación del campeonato: un 56% de las personas preguntadas al respecto en un sondeo esta semana se mostraba en contra.