
Albert Rudé se marcha del Wisła Cracovia de Polonia y su salida tiene la peculiaridad de que no fue despedido, ya que en el club más bien querían su continuidad. Fue el propio extécnico de Liga Deportiva Alajuelense quien tomó la decisión de dar un paso al costado y rechazar la propuesta que le hicieron para renovar su contrato.
Este domingo 2 de junio, Albert Rudé publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que dijo que había llegado el momento de despedirse y tomar caminos diferentes.
“Fue un honor ser parte de un club tan histórico. Nuestro viaje ha sido emocionante, intenso y lleno de desafíos. Juntos, pudimos levantar la copa de Polonia después de 21 años y clasificarnos para las competiciones europeas”, escribió Albert Rudé.
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Mundo Deportivo reseñó que fue el viernes 31 de mayo cuando Albert Rudé comunicó su decisión al club, después de la gesta que protagonizó al ganar la Copa de Polonia estando en Segunda División.
Ese medio difundió un comunicado oficial del catalán, quien aseguró que el Wisła Cracovia siempre permanecerá en su corazón como un club maravilloso y que al llegar ahí, tenía objetivos definidos.
“Se lograron algunos de ellos, pero el más importante, que era el ascenso a la Ekstraklasa (Primera División polaca), no. Ganar la Copa de Polonia fue un acontecimiento muy importante para mí, del cual estoy muy orgulloso y que nunca olvidaré. Tengo un enorme respeto por los aficionados y la comunidad del Wisła Cracovia: es un club excepcional. Me siento agradecido por haber tenido la oportunidad de ser parte de esto”, dijo Albert Rudé en su comunicado.
Ahí mismo, el español dejó ver por qué optó por declinar la propuesta de renovación de contrato que le formuló Wisła Cracovia.
“Soy un entrenador muy práctico, para mí el club siempre es más importante que cualquier persona. Hice un profundo análisis del tiempo pasado aquí y creo que mi trabajo definitivamente traerá beneficios adecuados a mediano y largo plazo, pero actualmente el club tiene otras necesidades. Gracias al presidente, empleados, jugadores y aficionados. ¡Solo Wisła!”, apuntó Albert Rudé.
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En Wisla Cracovia, el catalán encontró el éxito que no tuvo en su paso por Alajuelense. Sin embargo, también le quedó el sinsabor de que el equipo no logró el añorado ascenso.
Ese cetro de la Copa de Polonia no solo provocó que los aficionados del club volvieran a celebrar después de mucho tiempo. Ese título traía implícito el boleto para disputar la Supercopa de Polonia, así como la Europa League.
“Desde los cuartos de final éramos el único equipo de segunda vivos. Contra todo pronóstico, hemos ganado. Ha sido mi primera victoria en una final como primer entrenador. Había jugado dos antes ya, pero las había perdido”, expresó Albert Rudé hace un mes en entrevista con Sport.
El técnico español se refería a lo ocurrido en la gran final del Torneo de Clausura 2022, cuando dirigía a Alajuelense, y en tiempos extra, Cartaginés se coronó campeón nacional en el Estadio Alejandro Morera Soto, quitándose de encima una sequía de 81 años.
Fue un golpe durísimo para el liguismo y para él. Cinco días después, Albert Rudé se marchó del cuadro rojinegro. No fue un despido, ni tampoco una renuncia. Al final, fue una decisión de mutuo acuerdo.
Él no quería continuar tras lo ocurrido en esa noche de terror, pues un aficionado intentó hasta agredirlo mientras se dirigía al camerino. Eso le hacía ver que si seguía, no iba a tener paz.
Quizás la que nunca tuvo desde que llegó al banquillo de la Liga, señalado siempre como un aprendiz y por estar ahí tan solo por ser amigo del entonces gerente deportivo del club, Agustín Lleida.
Luego de la eliminación en la ronda previa de la Liga Concacaf contra el Guastatoya de Guatemala, Alajuelense anunció el 30 de setiembre de 2021 a Albert Rudé como el sucesor de Luis Marín, y comunicó la salida del español el 11 de julio de 2022.
El catalán estuvo 285 días al frente de la Liga. Durante ese tiempo dirigió en 40 partidos, con un saldo de 21 victorias, 10 empates y 9 derrotas.
Fue a mediados del año pasado cuando Albert Rudé no logró su objetivo de ascender al Castellón a la segunda división de España, tras perder la final por 2-1 contra Alcorcón.
“A la tercera tenía que ser la vencida. Estamos muy contentos de haber podido dar un título a una afición que hace dos años sufrió demasiado con el descenso. Hacía mucho que no se reunía la gente en la plaza”, aseguró el extécnico de Alajuelense en declaraciones a Sport.
Su ambición era que un mes después, Wisła Cracovia diera el salto de Segunda a Primera División, pero eso no pasó. Esa alegría no fue posible y él decidió dar un paso al costado, aunque el equipo polaco intentó que se quedara.
