
El entrenador de porteros del Club Sport Herediano, Miguel Segura Vargas, dice no estar orgulloso de la polémica escena en la que le reclamó al árbitro Josué Ugalde durante el compromiso del sábado anterior entre Herediano y Alajuelense (2-1). Una acción que, según sostiene, aún considera que fue gol.
La insólita imagen de Miguel, con teléfono en mano, exaltado y pidiéndole al silbatero que observara la jugada en el celular y la revisara en el VAR, obviamente le costó la tarjeta roja al exguardameta, por su reclamo airado y por utilizar un teléfono.
Las tomas de televisión no mostraron con claridad si la pelota traspasó o no la línea de gol. El juego lo terminó ganando el cuadro florense 2-1, cuando minutos después el cubano Marcel Hernández le dio el triunfo a los rojiamarillos.
A Miguel Segura no es la primera vez que lo expulsan; por el contrario, durante una temporada es común que le muestren la cartulina roja en más de una ocasión y no termine el partido. En la actual campaña, el miembro del banquillo herediano suma dos expulsiones.
Con más calma, luego de analizar lo sucedido, el exmundialista de Italia 90 conversó con La Nación. Explicó los momentos previos a la polémica acción y aseguró que siempre defenderá al Herediano, porque en el pasado “sufrieron injusticias” y perdieron campeonatos por errores arbitrales.
—¿Miguel, qué sucedió en el juego entre Herediano y Alajuelense, donde salió expulsado?
—El sábado fue un partido muy disputado ante Alajuelense. Sabíamos el rival que teníamos enfrente y nosotros íbamos por los tres puntos. En la jugada del gol creo que fue gol y aún lo pienso.
—¿Por qué está seguro de que debieron darlo por válido?
—Estaba a un costado de la banca y, desde mi posición, observé que el balón pegó en el vertical, en la pierna del arquero de la Liga, Washington Ortega, e ingresa al marco. Incluso un juntabolas que estaba muy cerca del marco me lo corroboró después del partido. Debió ser gol.
—¿De dónde sacó el teléfono que le mostró al árbitro Josué Ugalde?
—El error mío es que me dieron un celular y le pedí al árbitro que lo viera, que lo revisara. Yo reclamé y le dije que lo vieran y por eso me sacaron la tarjeta roja.
—¿Ofendió al árbitro con sus reclamos?
—Nunca insulté a nadie. Nada más les pedía que revisaran la jugada. Sí, me enojé en el momento, me exalté porque no lo validaron (el gol). Lo que pasa es que, a través de los años, al Herediano lo han perjudicado mucho. Al menos dos campeonatos más podría tener el club de no ser por malas decisiones arbitrales.
—¿También tuvo un enfrentamiento con el banco de Alajuelense?
—Salí caliente cuando me expulsaron y, desde la banca de Alajuelense, me empezaron a insultar. Sí admito que respondí, pero eso se queda en la cancha.
—¿Por qué tiene reacciones tan fuertes cuando hay decisiones que no le parecen?
—Herediano es mi trabajo; me ha dado de comer a mí y a mi familia durante más de 12 años. Le agradezco a Aquil Alí y a Jafet Soto, en especial, que me dieron trabajo, y por esa razón estoy aquí en el Herediano.
“Por el Herediano yo lo doy todo. Cuido y defiendo mi trabajo. Algunas personas no lo entienden, pero yo me enojo por las injusticias. Desde que estoy en Herediano he salido campeón muchas veces y también vivimos situaciones que realmente nos perjudicaron”.
—¿Sabe cuántas veces lo han expulsado del banquillo del Herediano?
—Son bastantes, pero reitero: yo defiendo mi trabajo, al Herediano, y creo que se debe ser justo en el fútbol. En el banquillo hay mucha adrenalina y se están jugando muchas cosas. En el fútbol perder es parte del juego, pero hacerlo injustamente, por una decisión arbitral, no es correcto.
—¿Pero no considera que lo expulsan mucho?
—Eso no me pasa solo a mí (expulsiones). Le ha pasado a entrenadores y preparadores físicos. Lo que pasa es que la cogen contra mí. Siento que es por ser el Herediano, porque muchos no quieren a Jafet Soto y desean, de alguna manera, sacar ventaja en los partidos. Por eso siempre voy a defender al Herediano.
“Como guardameta solo me expulsaron dos veces: una en Costa Rica, jugando con Turrialba ante Alajuelense; me expulsó Ramón Luis Méndez (qdDg), y la otra cuando jugué en el Carchá de Guatemala, al final de mi carrera”.
—¿Después de la última expulsión ante Alajuelense, hay algo que le molestó?
—No entiendo por qué la cogen contra mí. Me dicen pachuco en algunos programas de radio. Les diría que, antes de decir esas cosas, pregunten si yo soy un pachuco o no y cuál es mi comportamiento en los entrenamientos y los partidos. Pero bueno, le dicen pachuco al Presidente de la República, no le van a decir pachuco a Miguel Segura.
—¿Siente que los aficionados lo perciben como una persona agresiva?
—Soy una persona tranquila. Tengo 62 años y disfruto mucho de lo que hago. Los que hablan de mí no me conocen. Suelo ser callado, no me meto con nadie y solo hago mi trabajo y me voy para mi casa. Le pueden preguntar a mis compañeros si soy un pachuco o si soy agresivo.

—¿Cómo se maneja en el banquillo durante un partido?
—Trato de ayudar a mis compañeros. Como fui portero, en diferentes fases del partido les ayudo a posicionarse en la cancha, sobre todo a la defensa cuando hay alguna acción a balón parado. Pero yo no me meto con el trabajo del entrenador José Giacone; solo trato de ayudar.
—¿Después de la última expulsión ante Alajuelense considera cambiar su estilo de ver los partidos para evitar expulsiones?
—Al Herediano, mientras se den injusticias en un partido, yo lo voy a defender. Le tengo un gran cariño por todo el trabajo durante estos años. Seguiré trabajando duro, como lo he hecho siempre. Esperamos seguir ganando campeonatos. Voy a defender al Herediano hasta el momento en que deje de trabajar. Por ahora, voy con todo.
Miguel Segura, preparador de porteros del Herediano, conversó con ‘La Nación’ sobre sus expulsiones su relación con Jafet Soto y su pasión por el club
