
Fue el propio Édgar Rodríguez, técnico de la Selección Femenina Sub-17 de Costa Rica, quien dio a conocer durante la madrugada de este sábado que su pequeño hijo Felipe falleció.
El niño batalló contra una enfermedad desde 2022, cuando tenía cuatro años. En ese momento, lo que empezó con un cuadro de vómitos que no cedía, con el paso de los días desencadenó el diagnóstico de que tenía un tumor en la cabeza.
Felipe fue sometido a varias operaciones y recibió uno de los tratamientos más fuertes de quimioterapia.
En ese momento, Édgar Rodríguez era el técnico del equipo de fútbol femenino de Sporting. Como es de Poás, en aquel instante vivía en el albergue de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer Infantil (ALCCI), en San José.
Después de siete meses internado, vino la radioterapia y Felipe volvió a su casa. Era un niño feliz, rodeado del amor de sus padres y su hermana; así como de otros familiares.
Édgar Rodríguez, el técnico de aquel equipo que cambió de manera drástica el fútbol femenino desde que se dio el convenio entre Alajuelense y Codea —que jugó la final de 2019 a estadio lleno y que fue campeón—, en todo momento se sintió respaldado por jugadoras, técnicos, dirigentes y aficionados.
Y hoy más que nunca el fútbol nacional abraza a ese hombre que hace unos meses dirigió a la Selección Femenina Sub-17 de Costa Rica en el Mundial de Marruecos y que pretende obtener otra clasificación este año.

La Unión Femenina de Fútbol (Uniffut) publicó una nota luctuosa acompañada de este mensaje: “Hoy el fútbol de Costa Rica tiene un ángel que nos cuida, una sonrisa que desde el cielo nos iluminará por siempre. Profe, amigo y compañero, fortaleza para usted y su familia”.

Y de inmediato, hubo mensajes dirigidos a Édgar Rodríguez y su familia ante la partida de Felipe, como estos:
“Mi hermano Édgar Rodríguez, de corazón, mi abrazo sincero y mucha paz, lo siento mucho”, escribió Erick Alvarado Barrantes.
“Que Dios y la Virgen los llene de mucha paz y fortaleza en estos momentos de dolor, mi más sentido pésame a la familia Rodríguez Díaz”, anotó Inés Espinoza.
“Dios les dé mucha fortaleza a toda la familia, paz y entendimiento. Dios lo recibe en sus brazos, un angelito”, apuntó Andrea Álvarez Guzmán.
“Mis sinceras condolencias para el profesor Édgar y su familia, que Dios les fortalezca”, escribió Gerald Rojas.

