Este domingo, en las siete finales disputadas, Estados Unidos sumó cuatro nuevos oros, los de Ryan Lochte y Elizabeth Beisel en 400 metros estilos, Jessica Hardy en 50 metros braza y el equipo masculino, liderado por Michael Phelps, en el relevo 4x100 metros estilos.
Por detrás del medallero general quedó China (36 medallas, 15 de oro), en segundo lugar, y Rusia (18 medallas, 8 de oro), tercera.
Brasil acabó en cuarto lugar con un balance de cuatro preseas, todas ellas de oro, gracias a los éxitos de César Cielo (50 metros libres y mariposa), Felipe França (50 metros braza) y Ana Marcela Cunha (25 kilómetros en aguas abiertas).
Teniendo en cuenta los oros de Cielo y França, los conseguidos en pruebas de velocidad en piscina, Brasil queda como tercera potencia mundial de la natación, en el medallero que se refiere únicamente a esas competiciones y donde Estados Unidos y China repiten en la primera y segunda posición.
En el medallero general, la otra presencia latinoamericana además de Brasil es México (26º), que logró dos bronces en clavados (Yahel Castillo y Julián Sánchez en trampolín de 3 metros sincronizado y Paola Espinosa en trampolín desde 10 metros).
España (22º), por su parte, no consiguió medallas en las carreras de natación, pero sí en sincronizada, donde se colgó una plata y cinco bronces.