Después de tres años alejado del fútbol debido a una sanción, una llamada en agosto del 2025 le devolvió la pasión por volver a ser dirigente de un equipo de fútbol, aunque esta vez lejos de su patria.
El empresario mexicano Manuel Velarde, hoy presidente del Puntarenas FC, recuerda que un jueves, cerca de las 3 p. m., recibió una llamada de su amigo y representante de jugadores Fernando Peña, quien le planteó la posibilidad de estar al frente de un equipo en Costa Rica, el cual no era el conjunto porteño.
El dirigente azteca vino al país y conversó con el presidente de un club que buscaba un socio (el cual prefirió no especificar); no obstante, al no llegar a un acuerdo, tomó rumbo a Puntarenas, donde se entrevistó con el presidente del Puntarenas FC, Héctor Trejos, quien le presentó un proyecto ambicioso.
Manuel Velarde, tras conversar con algunos allegados y amigos, tomó la decisión de comprar el conjunto puntarenense tres meses después de aquel primer encuentro.
“Por respeto al club con el cual me entrevisté, no voy a decir el nombre, pero en aquel momento no nos pusimos de acuerdo. Fue entonces cuando Fernando (Peña) me contactó con don Héctor, fuimos a Puntarenas y la verdad quedé enamorado de la ciudad y del proyecto deportivo”, explicó Velarde.
El empresario, cuyo padre, José Luis Pérez Arenas, fue presidente de la Federación Mexicana de Fútbol y de los clubes Cruz Azul y Atlante, ha estado ligado toda su vida al fútbol. Por ello, afirmó que el fútbol costarricense es un buen mercado y que esa fue la razón para decidirse a tomar el barco porteño.
Manuel Velarde, quien como empresario ha estado relacionado con la hotelería, el ámbito de los restaurantes y además cuenta con un despacho de contadores, conversó con La Nación sobre su llegada al cuadro puntarenense y sobre los socios que lo acompañan, quienes invertirán capital en el conjunto naranja.
“Estamos en el proceso de compra del equipo. Hoy tenemos la administración y contamos con ciertas fechas que debemos respetar en lo que se refiere al pago por la adquisición y a finiquitar con los anteriores dueños”, explicó Velarde, quien anunció la compra del PFC en diciembre pasado.
El dinero para la compra
De acuerdo con el jerarca de los porteños, la adquisición del cuadro naranja se da gracias a una sociedad con Alejandro Canto, actual contador del equipo y socio comercial, así como con la empresa mexicana Q Energy, dedicada a la consultoría especializada en temas del mercado eléctrico y al suministro eléctrico a grandes usuarios.
“Es una sociedad donde todos debemos aportar algo. En el caso de Q Energy, es una empresa importante que busca abrir mercado aquí en Costa Rica y para ellos el club es la punta de lanza. Se asociaron con nosotros en este proyecto. Esperamos que más empresas costarricenses puedan sumarse”, explicó Velarde.
De acuerdo con el hoy presidente porteño, el dinero para la compra del club proviene de estas fuentes: Velarde es socio de Canto en varios negocios y ellos ponen una parte; Q Energy es una empresa que los respalda y también puso otra parte. Está claro que se invertirá, sobre todo, en infraestructura. Sin embargo, reconoció que sin el apoyo del capital costarricense no se puede llevar adelante el proyecto deportivo.
“Hay que trabajar. A veces se nos olvida que el fútbol es un negocio, una empresa como cualquier otra, y hay que salir a vender la marca, conseguir patrocinadores y alianzas comerciales para que los números del club se vean beneficiados y podamos reinvertir dentro de la institución”, manifestó Velarde.
Según el dirigente, el club tiene un balance positivo y sus números “están en negro”. Sin embargo, recordó que difícilmente un equipo tendrá utilidades si no se maneja adecuadamente el presupuesto, por lo que debe existir un equilibrio entre la parte deportiva y la económica.
Inversiones fallidas
En el últimos año, la llegada de capital mexicano al fútbol costarricense —como en los casos de la Asociación Deportiva Guanacasteca y el Municipal Turrialba en la Liga de Ascenso— no fue fructífera, al punto de que ambos clubes, por diferentes motivos, perdieron su licencia para competir y desaparecieron.
Esta situación del fútbol nacional la tiene muy clara Manuel Velarde, quien asume el reto con responsabilidad y aseguró que el camino del Puntarenas FC será muy distinto al de los clubes mencionados.
“Por eso soy claro: no vamos a inventar el dinero ni hacerlo aparecer de la nada. El dinero hay que trabajarlo a través de la imagen del club y la venta comercial. El aficionado nos apoya asistiendo al estadio y comprando la camiseta. Necesitamos crear una economía sana para llevar adelante el proyecto”, enfatizó.
El hoy mandamás porteño fue tajante al asegurar que la inversión extranjera debe ser medida, pues la intención es crear un proyecto de negocios que pueda ser manejado por los inversionistas mexicanos y, en el futuro, por cualquier otro.
“No hay cartera que aguante estar poniendo dinero constantemente para mantener un club de fútbol. Es imposible. Debemos profesionalizar el club para que tenga sus propios ingresos y sea sustentable. Aunque yo quisiera sostenerlo con mis recursos o con los del grupo de socios que estamos adquiriendo el club, llega un punto en que uno se cansa. Se debe crear una economía sana para el club, porque nadie es eterno”, concluyó Velarde.
