
Al recibir unas tenis nuevas, la indígena cabécar Noyle Salazar Murcia, quien el pasado sábado 21 de febrero ganó por tercera ocasión la tradicional Carrera al cerro Chirripó, de 34 kilómetros, no pudo disimular su alegría.
La seriedad que la caracteriza se transformó en una enorme sonrisa al tener en sus manos unas tenis nuevas, tras recibir el apoyo de empresarios turrialbeños, así como de la Municipalidad de Turrialba.
En los últimos tres años en que ha competido, Noyle utilizó las mismas tenis, por lo que la suela desgastada maltrataba sus pies; de ahí su felicidad por contar ahora con calzado nuevo, especial para competencias de montaña.
En ese período, a pesar del mal estado de sus zapatos, ganó dos veces la competencia y logró un segundo puesto.
Noyle llegó a la Tienda Axion de Turrialba y la dejaron escoger los colores a su gusto. Con timidez los observó y hasta llegar a las elegidas.

De 26 años y madre de cuatro hijos, la atleta vive en Sinoli, en el distrito indígena de Chirripó. Trabaja en el campo y también se encarga del hogar, especialmente de sus hijos. Ella entrena en sus ratos libres en los senderos de las montañas del asentamiento indígena de Sitio Gilda, en Talamanca. Lo hace en botas de hule o bien zapatos desgastados que pueden lesionarla.
A pesar de las carencias, Salazar Murcia logra imponerse en la mayoría de las carreras en las que participa en la categoría de montaña, especialmente en la Zona Sur del país, demostrando su fortaleza y disciplina.
Noyle fue recibida por el alcalde de Turrialba, Carlos Hidalgo Flores, quien, al conocer su historia y sus limitaciones, gestionó ayuda con empresarios, quienes de inmediato atendieron el llamado.
La empresa Super Salón, del Grupo Moreno, realizó una donación económica para que la atleta pueda adquirir los implementos que considere necesarios. Además, la Tienda Axion de Turrialba donó los dos pares de tenis.
Noyle, como ganadora de la edición 38 de la Carrera al Chirripó, se prepara para viajar a México, donde representará a Costa Rica en una competencia internacional.
La corredora indígena es sobrina de Ismael Salazar y de Andrea Salazar, quien, en la rama femenina, es la máxima ganadora del evento con 10 victorias y pionera del deporte indígena femenino.
