
Christiana Figueres, distinguida a nivel mundial por su lucha contra el cambio climático, será la primera costarricense en recibir un reconocimiento de la realeza británica este 18 de marzo en Windsor, Reino Unido.
Figueres será investida como “Dama de la Excelentísima Orden del Imperio Británico”, un nombramiento entregado a ciudadanos que destaquen por sus servicios a la comunidad en temas como las artes, las ciencias, los servicios públicos o los esfuerzos caritativos. Aunque usualmente los galardonados son ciudadanos británicos o de la Mancomunidad de Naciones, la orden también se puede entregar de forma honoraria a personas de otros países.
Figueres fue designada como Dama de la Orden en abril del 2022 por la entonces Reina Isabel II, como lo anunció en aquel momento el embajador de Reino Unido en Costa Rica, Ben Lyster-Binns.
En la carta de invitación, se detalla que la condecoración se la entregará el príncipe Guillermo en el Castillo de Windsor, según dio a conocer el medio Delfino.cr.
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El evento consistirá en una ceremonia breve. Empezará a la 1 p. m. (hora británica) y, a las 7 p. m., Figueres ofrecerá una cena informal para sus invitados en la ciudad de Windsor.
La Excelentísima Orden del Imperio Británico fue instituida por el rey Jorge V en 1917. Actualmente, el reconocimiento está dividido en dos secciones: militar y civil.

Figueres es antropóloga y economista, graduada de Swarthmore College y London School of Economics, según consta en el sitio web de la organización Global Optimism, de la cual es cofundadora. La costarricense es una reconocida lideresa internacional sobre temas de cambio climático, donde se ha desempeñado desde hace más de 30 años.
Del 2010 al 2016, fungió como Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y fue una pieza fundamental para adherir a 195 países al histórico Acuerdo de París, firmado en el 2015. Ese pacto mundial le valió múltiples reconocimientos alrededor del mundo, entre ellos el otorgado por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo.
Este año, trascendió que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió sacar a su país del Acuerdo de París.
El acuerdo tiene el objetivo de limitar el aumento de la temperatura del planeta por debajo de los dos grados Celsius.
Alcanzar la meta pasa, inevitablemente, por un recorte significativo en la emisión de gases efecto invernadero (GEI) que causan el calentamiento global. El sector energético es el que puede tener un impacto más significativo en este aspecto, al migrar de los combustibles fósiles (cuya huella es alta en carbono) a otras fuentes de energía más limpias.
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Los países desarrollados también se comprometieron a proporcionar apoyo financiero para la reconversión energética de los países en vías de desarrollo. Los países emergentes que lo deseen, como China, podrán hacerlo de forma voluntaria.
