El presidente Rodrigo Chaves afirmó que las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico en el continente deben entenderse como “combatientes no estatales”, comparables con grupos terroristas como Al Qaeda e ISIS.
En una entrevista con el medio mexicano Milenio, el mandatario coincidió con la visión expresada por el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Stephen Miller, quien señaló que los carteles y redes criminales de la región representan una amenaza similar a organizaciones terroristas y, por lo tanto, deben ser tratados como tales.
En esa línea, Chaves sostuvo que el problema del narcotráfico ha evolucionado hacia estructuras criminales más complejas y violentas. "Esto ya no es una bandita de ladrones ni de secuestradores. Son grupos como Al Qaeda e ISIS", dijo.
Violencia en Costa Rica
Consultado sobre el aumento de la violencia en Costa Rica, el mandatario atribuyó el fenómeno a una dinámica global del narcotráfico en la que grupos armados compiten por el control de mercados ilegales.
“A un fenómeno global en el que combatientes no estatales se han armado. Y compiten a nivel internacional por el tráfico de drogas. México, lamentable, un país tan hermoso al que yo personalmente quiero muchísimo, es un ejemplo de esa violencia a nivel transnacional”, afirmó.
Según el presidente, en Costa Rica operan alrededor de 340 organizaciones criminales pequeñas, vinculadas principalmente al narcomenudeo.
“Nosotros tenemos violencia en la distribución de las drogas y tenemos 340 organizaciones criminales pequeñas. No son los carteles de México”, señaló.
Chaves explicó que la mayoría de homicidios asociados al narcotráfico responden a disputas entre estos grupos por el control territorial del mercado de drogas.
“Las muertes en Costa Rica, producto del narcotráfico y el sicariato, provienen de la competencia por plaza, por mercado, de grupos pequeños de narcomenudeo. Y ellos tienen ejércitos de sicarios para competir por zonas específicas en la provincia de Puntarenas, la provincia de Limón y en San José”, dijo.
De acuerdo con el presidente, estos grupos estarían integrados por unas 4.500 personas.
Relación con Estados Unidos
Durante la entrevista, el mandatario también fue consultado sobre el papel que podría tener Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico en la región. Al respecto, señaló que su administración busca mantener una cooperación estrecha con Estados Unidos en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
“Nosotros queremos colaborar con Estados Unidos todo lo posible y legalmente racional. Nuestro gobierno trabajó mayores operaciones con la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés)”, afirmó.
Según explicó, el gobierno apuesta por fortalecer los controles tecnológicos en puertos y fronteras para impedir la reexportación de drogas.
“Nosotros, en la parte grande del problema del narcotráfico, que es la reexportación, estamos haciendo algo que ningún otro país del mundo ha hecho, que es poner escáneres, alta tecnología, para que no puedan reexportar la droga a través de nuestros puertos y fronteras”, concluyó.
