El presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos le retiró la visa como resultado de una solicitud expresa del mandatario Rodrigo Chaves.
Consultado por La Nación sobre si la administración de Chaves había instrumentalizado la relación con Estados Unidos para castigar a figuras de la oposición —particularmente mediante la cancelación de visas—, Arias respondió afirmativamente y sostuvo que su caso era un ejemplo de esa práctica.
“En el caso mío, cuando se acababa de ir la embajadora anterior (Cynthia Telles) y quedó un funcionario encargado de la embajada americana —funcionario que se llevaba muy bien con el presidente— en ese contexto, yo no tengo la menor duda de que la visa mía me la quitaron a petición del presidente de la República, no tengo ninguna duda”, afirmó.
Arias añadió que, a su juicio, existía un elemento que respaldaba su señalamiento. “La prueba es muy sencilla: el presidente anunció el retiro de mi visa 30 minutos antes de que yo recibiera la notificación oficial de la embajada norteamericana sobre el retiro”, indicó.
El retiro de la visa al presidente legislativo fue informado el miércoles 9 de julio de 2025. Ese mismo día trascendió que también le fue cancelado el ingreso a Estados Unidos al magistrado Paul Rueda, de la Sala Constitucional. Ambos integrantes de los supremos poderes habían figurado en la lista de personas a las que Chaves había criticado por decisiones tomadas en el ejercicio de sus funciones.
En declaraciones a medios de comunicación al finalizar su conferencia de prensa semanal ese miércoles, Chaves dijo que le parecía “sumamente vergonzoso” que Costa Rica tuviera un presidente del Congreso y una vicepresidenta legislativa sin poder ingresar a Estados Unidos.
“Yo creo que solo Venezuela y Cuba y algún otro país de ese calibre. Habrá que preguntarles por qué les quitaron la visa”, afirmó.
La Nación remitió consultas a la embajada estadounidense y a la Casa Presidencial, sobre las afirmaciones del presidente legislativo, sin que hasta el momento se haya obtenido respuesta.
Funcionario confirmó retiro de visas
El 31 de julio de ese año, el entonces encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica, Michael Flores, afirmó que se habían revocado visas a costarricenses que “representaban una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública de Estados Unidos”. Así lo señaló en un video de despedida como funcionario en el país.
Hasta ese momento, esa había sido la única ocasión en que un representante de la Embajada se había referido públicamente al tema, ya que la sede diplomática había declinado pronunciarse oficialmente sobre el retiro de visas.

En setiembre, Estado de Estados Unidos oficializó su política para restringir visas a centroamericanos, incluidos costarricenses, que colaboren con China.
Según anunció el Departamento de Estado, la medida se aplicará a quienes se considere que hayan actuado “intencionalmente en nombre del Partido Comunista Chino (PCCh), dirigieran, autorizaran, financiaran, brindaran apoyo significativo o llevaran a cabo actividades que socavaran el estado de derecho en la región”.
La política cubriría tanto a quienes estuvieran involucrados en esas actividades como a quienes lo hubieran estado en el pasado. “Como resultado, estas personas y sus familiares directos, en general, serían inelegibles para ingresar a Estados Unidos”, advirtió el gobierno estadounidense.
La disposición forma parte de las medidas impulsadas durante la administración de Donald Trump para contrarrestar la influencia de China en Centroamérica.
Figuras políticas que han perdido la visa
Las primeras integrantes de los supremos poderes a quienes se les retiró la visa fueron las diputadas Johana Obando y Cynthia Córdoba, quienes entonces formaban parte del Partido Liberal Progresista (PLP).
Previamente, el secretario de Estado de ese país, Marco Rubio, había anunciado en Costa Rica la aplicación de sanciones contra funcionarios costarricenses de alto rango que, según Washington, colaboraran con China.
En los meses posteriores, también se les revocó la visa a los legisladores Francisco Nicolás y Vanessa Castro, de los partidos Liberación Nacional (PLN) y Unidad Social Cristiana (PUSC), respectivamente.
Los cuatro legisladores tenían en común que el gobierno de Chaves les había atribuido un supuesto favorecimiento a la empresa tecnológica china Huawei.
Castro, vicepresidenta del Congreso, afirmó el 10 de julio de ese año que se había apersonado a la Embajada de Estados Unidos para conocer las razones del retiro de su visa, y que allí le indicaron que habían recibido información de que ella tenía relación con miembros del Partido Comunista Chino. La diputada negó la veracidad de ese argumento.
Estados Unidos también retiró la visa al expresidente de la República, Óscar Arias (1986-1990 y 2006-2010). Durante su segunda administración, en 2007, Costa Rica rompió relaciones diplomáticas con Taiwán para establecerlas con China.
Previo a la cancelación de su visa, Óscar Arias había criticado la postura de Estados Unidos respecto a China, señalando que ese país “era una nación en búsqueda de un enemigo” y que había utilizado la supuesta amenaza china como justificación para incrementar su gasto militar.
El presidente legislativo, Rodrigo Arias, y el magistrado Paul Rueda fueron las últimas figuras de alto perfil a quienes se les retiró la visa.

