
Uno de los momentos que ha generado más especulación en las redes sociales, sobre el show de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl n.º 60, es la identidad del niño al que el cantante puertorriqueño entregó su premio Grammy.
Incluso, medios estadounidenses del espectáculo, como TMZ, alimentaron la idea de que se trataba del pequeño niño de origen ecuatoriano Liam Ramos, quien fue secuestrado por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), el 22 de enero, en Minneápolis.
Sin embargo, otros medios, como The Hollywood Reporter y The Athletic, que es la sección deportiva de The New York Times, confirmaron que el chico al que Benito Martínez Ocasio entregó su estatuilla no es Ramos.
El medio neoyorquino puntualizó que un vocero de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) confirmó que el rumor es ciento por ciento falso.
De hecho, las fuentes de la NFL explicaron que se trataba de un pequeño actor.
La agencia de talentos The W Group confirmó, en su cuenta de Instagram (@twgtalentagency), que se trata del pequeño Lincoln Fox, de cinco años, quien es mitad argentino y mitad egipcio.
El pequeño publicó, en su propia cuenta de esa misma red social (@the_lincfox), un agradecimiento a Bad Bunny y puso el mensaje: “Voy a recordar este día para siempre. Fue un verdadero honor”.
