
Los ocho candidatos presidenciales que asistieron al debate del canal ¡OPA! también vivieron otro debate en las redes sociales. Los comentarios en tiempo real de sus actuaciones iban marcando el termómetro de los pensamientos en redes sociales de cara a las Elecciones 2026.
¿De quién hablaron más? ¿Pesaron más los comentarios, positivos, negativos o neutros? La Universidad Latina de Costa Rica realizó su análisis de escucha social y presentó los resultados este lunes.
Cristian Bonilla, coordinador del estudio, comenzó hablando del alcance de la transmisión. Señaló que durante el debate hubo más de 71.372 dispositivos conectados en un pico máximo, y en promedio de 56.364. Para dimensionar, el día 3 del debate del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) fueron 30.000 dispositivos conectados.
Esto no equivale a personas, precisó el investigador, dado que varias personas pueden seguir el evento en un solo dispositivo, o una sola persona puede estar utilizando más de un dispositivo.
El debate de este domingo por la noche reunió a ocho candidatos: Claudia Dobles Camargo, de la Coalición Agenda Ciudadana; Fabricio Alvarado Muñoz, de Nueva República; Ariel Robles Barrantes, del Frente Amplio (FA); Álvaro Ramos Chaves, del Partido Liberación Nacional (PLN); Natalia Díaz Quintana, de Unidos Podemos; Eliécer Feinzaig Mintz, del Partido Liberal Progresista (PLP); Juan Carlos Hidalgo Bogantes, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); y José Aguilar Berrocal, de Avanza.
En general, los sistemas de escucha social encontraron 72.088 comentarios, pero luego de eliminar los 16.753 provenientes de cuentas troles o bots y depurar el contenido, hubo 37.582 comentarios durante el debate válidos para el análisis.
El 42% de los comentarios analizados fueron negativos hacia una o más candidaturas, el 36% positivos y el 22% neutros.
¿Cuánto hablaron de cada candidato?
Bonilla manifestó que hay dos candidatos que llevaron la mayor parte de la conversación digital: Ramos, quien obtuvo el 28,24% de los comentarios, y Dobles, quien recibió el 18,55%. En un tercer lugar estuvo Alvarado, con un 13,17%.
“Hay dos candidatos que van liderando la conversación, en un segundo nivel Fabricio y Juan Carlos Hidalgo, y finalmente los otros cuatro que generaron menos atención”, destacó el investigador.
¿Cómo se valoró a cada candidato?
Que se hable de una persona no quiere decir que haya apoyo, estos comentarios pueden ser neutros, o bien de rechazo.
Los tres candidatos con mayor cantidad de comentarios también encabezaron tanto los comentarios positivos como los negativos, por lo que el análisis estudió a cada uno por aparte.
“Álvaro Ramos tuvo un balance positivo, lo cual es muy interesante, porque no tenía este balance en ejercicios anteriores. Doña Claudia Dobles tiene una alta tasa de rechazo, similar a Fabricio Alvarado. Juan Carlos Hidalgo tiene un volumen muy parejo”, destacó Bonilla.
Otro dato curioso, expresó Bonilla, es que los tres candidatos con menos comentarios fueron los que tuvieron la mayor tasa de apoyo.
“Lo hemos visto en otros ejercicios, a mayor visibilidad y mayor conocimiento tenga la gente de los candidatos, hay mayor rechazo. Hace cuatro años quienes más generaron comentarios negativos fueron quienes llegaron a segunda ronda”, expuso el analista.
Apoyos y rechazos netos
El apoyo es diferenciado según candidatos, hay tres con un balance positivo, dos con uno más neutro y tres con un balance más negativo.
Los tres candidatos con mayor apoyo neto fueron Feinzaig, Hidalgo y Díaz. En este caso, Hidalgo logra “colarse” en los puestos con balance positivo, aunque hubiera tenido un mayor nivel de conversación que los otros dos.
Ramos y Aguilar mantuvieron un puesto medio. Mientras que Robles, Dobles y Alvarado tuvieron más rechazo.
¿Qué se dice de cada uno?

Álvaro Ramos. Como positivo, se le reconoce su conocimiento técnico, se le ve como una persona que traería estabilidad. También se le considera más capacitado que figuras del oficialismo.
Lo negativo es su asociación con el PLN, la gente no confía en la marca partidaria y que logre movilizar a la suficiente gente en una segunda ronda. También le achacan que hable con mucha terminología técnica.
Claudia Dobles. Se le reconoce su capacidad de liderazgo, su experiencia en la gestión pública. Se ve como un liderazgo moderno y profesional. Se habla bien de su gestión en el gobierno anterior.
En lo negativo, su gestión en el gobierno anterior también sale a la luz. Se habla de no querer más de los mismos, aunque se presenta como parte de una coalición, se le sigue vinculando con el Partido Acción Ciudadana (PAC). También se le achaca de elitista y de tener poca conexión con los sectores populares.
Fabricio Alvarado. Tiene una base de simpatizantes muy fuerte en los canales digitales. Se ve como un candidato que responde a los sectores conservadores. Lo visualizan como una persona con liderazgo. Se reconoció su “tarjeta verde” en el debate. La gente reconoce bien su nombre.
A nivel negativo hay fuerte polarización y rechazo. Le achacan ser muy conservador y con muy poca capacidad de consenso. Su enfoque ideológico excluye. Dicen que tiene una forma vieja de hacer política.
Natalia Díaz. Se ve como una mujer inteligente de buenas ideas.
En la parte negativa, se le sigue asociando con el oficialismo y hay críticas hacia su trabajo como ministra de la Presidencia.
Ariel Robles. Se le ve como una persona inteligente y conciliadora. Pero se le asocia de forma negativa al comunismo. La tarjeta roja generó también comentarios negativos.
José Aguilar Berrocal. Llegó con mucha expectativa en las personas de lo que iba a hacer. Su desempeño no fue “exageradamente diferente” dijo Bonilla y eso “apagó a la gente” y habló menos de él que durante el debate del TSE.
Bonilla destaca también una involución en lo dicho en redes sociales:
“Hace una semana, después del debate del TSE tuvo un volumen enorme de comentarios inusual, pero además muy positivos. Gente que hablaba de que no conocía. En el transcurso de la semana le cayeron muchos comentarios negativos y al llegar a ayer ya no era novedad, la gente habló menos. No quiere decir que haya que descartarlo, solo que la emoción se disipó”, destacó Bonilla.
Juan Carlos Hidalgo. Tiene un nivel de reconocimiento bajo. Sin embargo, se ve como una persona clara y con un discurso consistente. Los comentarios más positivos fueron de personas de sectores liberales y de empresarios.
En lo negativo se le ve una baja conexión emocional y se le reclama que es elitista. También se le achaca una conversación para nichos muy específicos.
Eli Feinzaig. Se le reconoce la claridad en temas específicos. Discurso directo y consistente.
En lo negativo, se le ve como elitista, que favorece a sectores empresariales. Se le notaba distraído y disperso en el debate.
La gran ausente
Aunque no se analizó tan a fondo, también hubo comentarios hacia la ausencia de la candidata oficialista Laura Fernández Delgado, del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
No estuvo en un lugar de la conversación tan preponderante como si hubiera ido. Bonilla la ubicó “a media tabla”.
“Lo que más se mencionó fue ‘ya entendimos por qué no fue’, dado que el formato obligaba a trabajos en grupo, exposición y una salida de la zona de confort”, expresó Bonilla.
