
La fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) impulsa dos reformas al Reglamento de la Asamblea Legislativa para impedir la revisión y enmienda de las votaciones en todos los órganos parlamentarios y en todos los asuntos que se conocen en el Congreso.
Sin embargo, las modificaciones reglamentarias tienen un importante obstáculo al frente, y es que el propio Reglamento establece, en su artículo 233, que cualquier modificación total o parcial de esta normativa requiere el apoyo de dos tercios de la totalidad de los miembros de la Asamblea, es decir, 38 votos.
El oficialismo requiere el acuerdo de las bancadas de la oposición, o al menos una de las más grandes: Liberación Nacional (PLN) o Frente Amplio (FA).
El expediente 25.761, impulsado por el subjefe del PPSO, Juan Manuel Quesada, plantea eliminar totalmente el recurso de revisión de los asuntos que se conocen en todos los órganos parlamentarios.
¿Qué son los recursos de revisión?
Los recursos de revisión tienen como principal función enmendar errores, deshacer decisiones tomadas o modificar acuerdos, para mejorar o sintonizar las diferentes visiones políticas en torno a votaciones.
No obstante, en ocasiones, se han utilizado como mecanismo para impedir el avance extremadamente rápido de asuntos, lo que principalmente motiva a la fracción oficialista a eliminar el mecanismo.
Por ejemplo, en el proyecto de ley sobre jornadas laborales extendidas de 12 horas, conocido popularmente como jornadas 4-3, las fracciones opositoras presentaron, en el periodo legislativo anterior, 2.564 mociones de fondo y, conforme iba avanzando el trámite de esas mociones, se iban presentando las respectivas mociones de revisión.
Aunque las mociones han postergado la votación final del proyecto de ley, también le permitieron a los diputados de Pueblo Soberano aprobar la versión del proyecto que ellos querían, en consonancia con las exigencias del sector empresarial, sustituyendo un texto diferente que había impulsado el anterior Congreso.
Mociones de reiteración
El otro recurso para revisar decisiones que también pretende el oficialismo eliminar es la reiteración de mociones de fondo, a través del expediente 25.763.
Las reiteraciones están reguladas en el artículo 138 del Reglamento y permiten intentar, en el plenario, la aprobación de mociones de fondo que fueron rechazadas en las comisiones, previamente.
El argumento de Juan Manuel Quesada es que “la gente está cansada” de que se espera mucho tiempo para la aprobación de los proyectos.
“El objetivo es reducir los tiempos innecesarios introductivos de discusión y hacer más eficiente el trabajo legislativo”, alegó el subjefe oficialista.
Quesada alegó que su pretensión no es “quitarle el derecho de hablar a esos diputados que acostumbran obstaculizar los proyectos con discusiones interminables e improductivas”, sino reducir el tiempo que muchos han “malutilizado”.
Votaciones de 30 segundos y reducción de uso de la palabra
Además de eliminar las herramientas que permiten revisar votaciones, Juan Manuel Quesada presentó dos reformas reglamentarias más, una para establecer como obligación que las votaciones duren 30 segundos y si una diputación no ejerce el voto en ese plazo, puede perder la dieta que se le paga por la sesión en que ocurra esa votación.
La otra modificación recorta considerablemente los tiempos que actualmente establece el Reglamento para el uso de la palabra, tanto en las comisiones como en el plenario.
Oposición: ‘La Asamblea no es una maquila’
Frente a las intenciones del subjefe oficialista, el jefe de Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramírez, señaló que la Asamblea Legislativa “no es ninguna maquila” de proyectos de ley, sino que el deber primordial es ofrecer a la ciudadanía leyes de calidad y control político para exigir la mejora de la calidad de los servicios que reciben los costarricenses de las instituciones públicas.
“Es muy importante respetar el derecho de enmienda de los diputados y también generar los espacios suficientes para el diálogo y la negociación, en aras de contar con leyes de mejor calidad”, dijo el vocero liberacionista.
Ramírez añadió que el PLN está anuente a revisar el Reglamento de la Asamblea Legislativa, pero con ese objetivo en mente.
Abril Gordienko, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), sintonizó con Liberación en el sentido de que el Congreso no es para fabricar leyes en serie, y consideró que eliminar los recursos de revisión puede terminar restringiendo el debate parlamentario, más que ordenarlo.
“El gobierno y la fracción oficialista claramente se sienten incómodos con la oposición, y tal vez piensan que ellos nunca van a estar en la oposición y que, por lo tanto, no necesitarán herramientas de control político y de negociación. Pero no por eso debemos sacrificar las reglas democráticas”, señaló la socialcristiana.
Gordienko aseguró que por ahora no hay ninguna necesidad de reformar esos procedimientos legislativos, que ya habían recibido reformas hace poco. Añadió que, con la excusa de ordenar el plenario, se les cerrarían espacio a las diputaciones, especialmente las fracciones más pequeñas.
Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), dijo que las reformas al Reglamento siempre han cuidado el equilibrio del debate. “La pregunta es que quieren hacer, porque viendo la propuesta parece que el objetivo es saltarse contrapesos, esquivar cualquier tipo de oposición, limitar el debate y que la Asamblea solo esté al servicio único de lo que quiera el Ejecutivo”, dijo.
La diputada María Eugenia Román, subjefa del FA, explicó que las reformas impulsadas por el PPSO desconocen el principio de partipación democrática y derechos de las minorías. También, explicó que la revisión es una herramienta fundamental que siempre permite arreglar actos que se votan en la Asamblea.
Agregó que limitar el uso de la palabra en un parlamento no tiene sentido, porque se trata de discutir y poder convencer sobre los proyectos.
“Se les olvida que cualquier reforma al Reglamento requiere 38 votos”, apuntó.
