A las 8:15 a. m. de este domingo 1.° de febrero, el candidato del partido Frente Amplio, Ariel Robles, emitió su voto en la Escuela del Hoyón, en el cantón de Pérez Zeledón.
Acompañado por su sobrino, rodeado de prensa y decenas de simpatizantes, ingresó al aula y, en menos de dos minutos, marcó y cerró su papeleta. Entre gritos de aliento y seguidores que lo proclamaban ya “su presidente”, caminó los pasillos del centro educativo hasta alcanzar el portón de salida.
Pocos metros antes, sin embargo, entre abrazos, fotografías y al ritmo de la comparsa, aprovechó unos segundos para unirse a sus familiares, vecinos y amigos en un efímero baile.
“Lo van a ver, lo van a ver, al Frente Amplio en el poder”, fue la frase que lo llevó a levantar su mano derecha y salir de las urnas dando unos cuantos saltos al estilo de un canguro.
Robles detuvo los brincos con una sonrisa que mantiene desde su primera aparición en un acogedor desayuno familiar, abrazó a uno de sus hermanos y continúo su paso hacia la salida.
El candidato, además, aprovechó la presencia de las cámaras para afirmar que la democracia “está en juego” y lanzar un llamado al voto.
“Hay que decirle a las personas que salgan a votar, porque está en juego muchísimo, es posiblemente la elección más importante desde el nacimiento de la segunda República”, aseveró.
Varios de sus simpatizantes, entre ellos niños, lo siguieron hasta su carro. Por delante, le queda una larga jornada.
