
Diputados de dos fracciones legislativas advirtieron, durante las dos sesiones de análisis del último informe presidencial de Rodrigo Chaves, en el plenario de la Asamblea Legislativa, sobre el retroceso democrático que implica la caída de Costa Rica en los índices internacionales de libertad de prensa, en los cuatro años de la administración saliente.
En el 2022, el primer año de la administración de Rodrigo Chaves, el país se ubicaba en el puesto 8 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, elaborada por Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Al cierre de este mandato, Costa Rica se ubica en el puesto 38, con una calificación todavía peor que el año anterior, y una caída total de 30 puestos en cuatro años.
Álvaro Ramírez, jefe de Liberación Nacional (PLN); Salvador Padilla, congresista verdiblanco de Cartago, y Antonio Trejos, del Frente Amplio (FA), lanzaron la advertencia por la preocupante erosión en ese indicador, y plantearon dicha preocupación a la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
“Nos preocupa muchísimo la libertad de prensa, porque estábamos en los primeros lugares hace cuatro años y retrocedimos 30 puestos. Eso no está bien, porque han habido una serie de situaciones que tienen un impacto en la libertad de prensa”, señaló Ramírez.
Entre las situaciones que afectaron, Ramírez señaló el uso de la pauta publicitaria del Estado para premiar y sancionar a medios de comunicación que se han atrevido a denunciar acciones negativas del gobierno de Chaves.
Adicionalmente, señaló la persecución contra dueños de medios de comunicación y contra las empresas que tienen medios de prensa, como sucedió primero con la intención expresa del Poder Ejecutivo de cerrar el Parque Viva, centro de eventos propiedad del Grupo Nación, o las denuncias por el supuesto “megacaso” de evasión fiscal de uno de los directivos de CRHoy, el banquero Leonel Baruch.
El jefe del PLN también criticó que se dé, desde la Presidencia, una constante humillación hacia los periodistas, con el estigma de la “prensa canalla”.
Para Ramírez, esta situación se debe revertir en el gobierno de Laura Fernández, donde Rodrigo Chaves tendrá el sombrero de ministro de la Presidencia y también el de jerarca de Hacienda.
El diputado Salvador Padilla fue incisivo en señalar precisamente el temor del PPSO hacia la prensa, tanto así que la fracción oficialista forzó el cambio de asientos en el plenario legislativo, para evitar colocarse debajo de la barra de prensa del Parlamento, con los ojos de los periodistas encima.
“Para el gobierno de Chaves, la prensa es culpable. Por eso estamos de este lado del plenario, porque al oficialismo le incomodó tener a la prensa encima”, dijo Padilla.
A la vez, el cartaginés le dijo al PPSO que pueden contar con él para impulsar y aprobar proyectos de bienestar, iniciativas sobre seguridad ciudadana y esfuerzos serios para mejorar la Administración de Justicia.
“Pero no para socavar a la democracia, intimidar a la prensa ni debilitar las universidades públicas, mucho menos para capturar al Poder Judicial”, agregó.
El ‘oprobio a la libertad de prensa’
Antonio Trejos, diputado frenteamplista de San José, cuestionó que, incluso en su informe final de labores, Rodrigo Chaves atacó a los medios de prensa, con supuestos alegados de servir a intereses espurios y difundir información falsa.
“Eso fue una crítica sesgada, porque Chaves intentó, y fracasó en el intento de cerrar poco más de 40 estaciones de radio, locales y culturales, para subastarlas al mejor postor”, criticó Trejos.
Además, cuestionó que el mayor acceso a información pública, entrevistas y a pauta fue para influencers y medios complacientes del gobierno, mientras el dato duro es que realmente Costa Rica cayó 30 puestos en el índice de libertad de prensa.
“Qué vergüenza para nuestros antepasados que construyeron esa libertad, para las personas que vinieron refugiadas, huyendo de dictaduras”, manifestó el legislador del FA.

