Laura Fernández, la presidenta electa, anunció este lunes que impulsará la iniciativa de ley para vender el Banco de Costa Rica (BCR) como una medida para financiar la deuda del Estado con el régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Durante una conferencia de prensa, este lunes, Fernández respondió a consulta de La Nación sobre la crisis que enfrenta el sistema de pensiones, que ha obligado a la Caja a tomar ¢50.000 millones de las reservas del IVM para cumplir con los pagos mensuales de 393.000 pensionados.
Es la primera vez en la historia que dicha institución tuvo que hacer eso, que era un escenario crítico previsto originalmente para 2041.
La situación se dio porque el gobierno no pagó las cuotas que, como Estado, tenía que poner para las pensiones del 2025, lo que obligó a la CCSS a adelantar un escenario que estaba previsto para dentro de 16 años.
Según la institución, las contribuciones recibidas y las ganancias de las inversiones del Fondo de Pensiones no alcanzaron para pagarles a las personas su jubilación.
“Comparto la preocupación. De hecho, fue un tema prioritario en mi plan de gobierno. Yo sigo en pie, con la propuesta seria, de que vendamos el Banco de Costa Rica”, dijo Fernández.
La presidenta electa agregó que su propuesta es vender ese banco “antes de que quiebre, antes de que caiga por crisis de problemas de corrupción y eventuales malos manejos”.
Consultado sobre los supuestos “problemas de corrupción” a los que se refirió la mandataria electa en sus declaraciones, el diputado electo por San José y exministro de Hacienda, Nogui Acosta, respondió que él no conoce nada de esos supuestos “casos de corrupción”.
Fernández enfatizó que todos los recursos de la venta del BCR se utilizarían para capitalizar el fondo de pensiones del IVM.
“Yo no quiero que el pueblo de Costa Rica tenga que pensionarse hasta los 70 años. Tampoco quiero que, ni a patronos ni a trabajadores, les aumenten lo que hoy cotizan. Por eso, tenemos que tomar decisiones serias. No se trata de vender las joyas de la corona, sin antes aprobar un paquete de proyectos de ley que acompañen la capitalización del IVM”, dijo la mandataria entrante.
Según ella, no tendría sentido echarle plata a un canasto y que, en 30 años, el país tenga que afrontar nuevamente una crisis del IVM de la CCSS.
Fernández agregó que, con la venta del BCR y un paquete de reformas estructurales, se puede garantizar transparencia, eficiencia y mejores retornos.
Añadió que el país experimenta una presión demográfica y cada vez es más caro sostener el régimen del IVM por la longevidad de la población y una menor tasa de natalidad, lo que significa menos población económicamente activa que sostenga el sistema de jubilaciones.
“Yo me siento lista para dar este tipo de discusiones en el país, pero especialmente para tomar las decisiones y no pateemos por más tiempo la pelota de los grandes problemas nacionales”, dijo la mandataria.
