
La ministra de la Presidencia y presidenta electa de la República, Laura Fernández Delgado, tomó una decisión sobre su viceministro para Asuntos Parlamentarios, Alejandro Barrantes Requeno, luego de que la exdiputada Marulin Azofeifa lo señaló por presuntamente presionarla para que retirara su denuncia contra el legislador Fabricio Alvarado, por presunto abuso y acoso sexual.
Tanto en su declaración ante la Fiscalía General de la República, como en un escrito presentado por su defensa ante la comisión especial investigadora de la Asamblea por prácticas de presunto hostigamiento sexual, Marulin Azofeifa declaró que el viceministro la llamó para presionarla y disuadirla.
Así lo dio a conocer La Nación el miércoles pasado, al tiempo que el viceministro de Presidencia confirmó que efectivamente llamó a la excongresista y actual asesora parlamentaria del Partido Nueva República (PNR) para preguntarle si mantendría la denuncia.
Este lunes, primero, la presidenta electa dijo que no conocía el detalle “ni de esas llamadas ni de esa presión”, aunque luego dijo que el viceministro sí le había comentado, “en su momento”, que “iba a hacer ella llamada para saber si la señora iba a continuar o no con la denuncia”.
Pese a esto, la decisión de Laura Fernández es mantener al viceministro de la Presidencia en su cargo, sin importar la llamada que hizo.
“Es el mejor de los funcionarios con el que he trabajado. Es mi hombre de confianza, mi mano derecha, mi mano izquierda, mi ojo de adelante, mi ojo de atrás. En él reposa toda la responsabilidad de la coordinación con la Asamblea Legislativa y tiene mi entera confianza”, dijo la ministra de la Presidencia.
Fernández: ‘Si hay expediente en Fiscalía, que siga su sano curso’

En cuanto al expediente penal presentado contra Fabricio Alvarado por el presunto delito de abuso sexual, donde Azofeifa señaló al viceministro, Laura Fernández aseguró que “si hay un expediente en la Fiscalía, pues que siga su sano curso” y agregó que, en caso de que haya alguna cosa indebida, que se tramite en la Fiscalía General de la República.
Marulin Azofeifa relató que el alto funcionario de la Presidencia también le preguntó, en la llamada del 9 de febrero, si había evaluado la propuesta que le habían hecho.
Ella expuso que el 4 de febrero, el mismo día en que presentó la denuncia, la buscó en La Rita de Pococí el exdiputado y pastor, Harllan Hoepelman, para decirle que le iba a ofrecer algo que le gustaría mucho, pero ella se negó a recibirlo.
La presidenta electa sintonizó con la argumentación de Barrantes, en la que afirmó que, como viceministro, le correspondía preguntarle a una presunta víctima de abuso sexual si seguiría adelante con la denuncia contra el diputado Fabricio Alvarado, para determinar si la fracción oficialista iba a formar parte de la comisión investigadora y cuál miembro de la bancada chavista iba a asumir esa labor.
En cuanto algún contacto con la denunciante, la ministra de la Presidencia negó que ella haya tenido comunicación alguna con la excongresista. Dijo que no es cercana a Azofeifa y que ni la conoce en persona.
