
Un tenso momento se vivió en el debate de la Columbia - U Latina en un cruce de palabras entre la oficialista Laura Fernández y el candidato de Nueva República, Fabricio Alvarado.
El intercambio comenzó cuando Alvarado reprochó a Fernández por haber sido su asesora económica durante la segunda vuelta electoral de 2018. “A usted se le olvida que fue parte de mi equipo económico. Yo siempre la vi muy contenta en las fotografías y videos”, señaló el conservador.
Alvarado acusó a Fernández de utilizar “el morbo” para atacarlo a él y a su familia. “Qué bajo ha caído, qué falta de inteligencia emocional. Su deseo de poder la sobrepasó”, expresó. “¡Que Dios libre a Costa Rica de Laura Fernández en la presidencia!”, concluyó.
La respuesta de Fernández fue inmedata: “¡Que nos libre Dios de un lobo con piel de oveja! En nombre de las mujeres de Costa Rica tengo que alzar la voz”. La candidata oficialista reveló que durante su tiempo como asesora, ella y otras colaboradoras recibieron “acoso de este señor. Comentarios pasados, fotografías, y lo más grave, usando el nombre de Dios”.
Fernández relató un episodio específico: “Nunca voy a olvidar cuando me arrinconó en una oficina con la falsa promesa de regalarme una Biblia”.
La candidata enfatizó que comparte su experiencia para que “las mujeres sepan que yo nunca voy a tener temor de levantar la voz por justicia, por las miles de costarricenses que han sido víctimas de un montón de cochinos”.
Alvarado se sacudió de las acusaciones en declaraciones a este medio.
“No sé si reír o llorar, porque es algo asqueroso. Demuestra que de verdad esta mujer está obsesionada con el poder. Demuestra que en efecto viene con el mismo estilo de Rodrigo Chaves y Dios nos libre de Laura Fernández. Lo que tendríamos es una persecución basada en chismes, basada en mentiras, en denuncias falsas, y hoy se demostró de dónde venía la campaña sucia que yo venía diciendo, yo pensaba que era Liberación y el Frente Amplio, pero resulta que doña Laura se retrata y nos muestra de dónde viene esa campaña sucia”, afirmó.
El momento marcó uno de los cruces más álgidos del debate presidencial.
