
El exfiscal de Cibercrimen Esteban Aguilar Vargas, hermano del ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, confirmó su interés en postularse para el cargo de fiscal general de la República, si se abre el proceso de selección para sustituir a Carlo Díaz, cuyo periodo concluye el próximo 31 de octubre.
Así lo indicó Aguilar al programa No Mientas Show, donde afirmó que, en caso de que la Corte Plena decida no reelegir a Díaz para un nuevo periodo de cuatro años, se abrirá un concurso público en el que espera participar.
Actualmente, Esteban Aguilar ejerce un cargo de asesor de confianza en la Gerencia General del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), bajo la modalidad de Servicios Especiales, con un salario de ¢4,2 millones.
“Es mi derecho, así como el de otras personas que tenemos los atestados para poder participar, remitirlos para que sean revisados por Corte Plena y que finalmente sea este órgano quien tome la decisión de quién ocupará el futuro cargo de fiscal general de la República”, manifestó.
Además, añadió que su intención es dirigir el Ministerio Público “de manera transparente” y garantizar una justicia “pronta y cumplida”.
Confrontaciones con Carlo Díaz
La manifestación de interés ocurre luego de que Aguilar protagonizara uno de los enfrentamientos públicos más notorios con Carlo Díaz mientras aún formaba parte del Ministerio Público.
En enero del 2025, cuando dirigía la Unidad de Cibercrimen, denunció públicamente que el fiscal general lo acosaba laboralmente como represalia por su parentesco con Gabriel Aguilar, quien entonces ocupaba la jefatura de despacho del entonces presidente de la República, Rodrigo Chaves.
La Fiscalía General rechazó los señalamientos y aseguró que nunca ordenó cerrar la Unidad de Cibercrimen ni mantuvo contacto directo con Aguilar, al señalar que esa labor correspondía al fiscal adjunto de la dependencia.
Dos meses después, en marzo del 2025, mientras gozaba de una incapacidad médica y seguía como funcionario del Ministerio Público, Esteban Aguilar participó en una marcha organizada por el gobierno de Rodrigo Chaves para exigir la renuncia del fiscal general, su entonces jefe.

Aunque permanecía incapacitado y seguía siendo funcionario judicial, subió a la tarima y dirigió críticas contra el fiscal general, lo que generó cuestionamientos por la prohibición que tienen los funcionarios judiciales de participar activamente en actividades de carácter político.
Además, el exfiscal solicitó el 3 de marzo del 2025 un permiso sin goce de salario para separarse temporalmente del Ministerio Público. Sin embargo, el inicio de ese permiso fue modificado en varias ocasiones debido a incapacidades médicas.
En abril del 2025, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que agentes acudieron a notificarle tres causas disciplinarias.
Sin embargo, para ese momento, Aguilar Vargas había comenzado a trabajar en el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), como subdirector de Ciberseguridad, sin contar con la autorización del Consejo Superior del Poder Judicial, órgano que la Ley Orgánica obliga a consultar cuando un funcionario judicial pretende emplearse en otro poder del Estado.
La fiscal subrogante Karen Valverde denunció ante la Inspección Judicial que el exfiscal había inducido a error a la institución al presentar información que simulaba contar con el permiso requerido.
Ante la presión acumulada —y después de que agentes del OIJ llegaran a notificarle causas disciplinarias en el domicilio de su hermano— Esteban Aguilar Vargas anunció su renuncia al Poder Judicial el 9 de abril del 2025, por redes sociales, achacando su salida a una “persecución de las cúpulas” del Ministerio Público y del Consejo Superior.
Luego, fue nombrado en el ICE.
