Momentos incómodos se vivieron en el Museo de Arte Costarricense con la llegada de las delegaciones internacionales para sostener reuniones bilaterales con la mandataria electa Laura Fernández y sus vicepresidentes, Francisco Gamboa y Douglas Soto.
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, tuvo que esperar hasta 10 minutos para que el vicepresidente Soto saliera a recibirlo y así poder entrar al recinto.
Otro episodio ocurrió cuando llegó Chen Xiaodong, enviado especial del presidente chino, Xi Jinping, y presidente de la Agencia China de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
A la delegación china se le pidió moverse, para hacer campo a la caravana que transportaba al presidente dominicano, Luis Abinader, por lo que tuvieron que salir y volver a ingresar para finalmente, 30 minutos después de que llegaron, ser recibidos por Rebeca Grynspan, candidata a la Secretiaría General de las Naciones Unidas (ONU).
Nuevamente, ocurrió algo similar con Michiel Godfried, ministro presidente de Aruba, quien salió de su vehículo y cuando ya se encontraba en los escalones para ingresar al Museo, se le solicitó por parte de la organización costarricense que retornara al carro y esperara.