
El Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) aprobó este martes 3 de marzo una moción para pedir cuentas al rector, Carlos Araya Leandro, por los gastos en servicios de alimentación del restaurante El Novillo Alegre.
La propuesta, aprobada por unanimidad, exige a la administración presentar un informe detallado sobre las actividades académicas asociadas a los gastos en alimentación, con el fin de explicar las razones y criterios utilizados para su ejecución. El documento debe entregarse en un plazo máximo de un mes calendario.
La Nación reveló el pasado 27 de febrero que la Rectoría de esa casa superior de estudios gastó más de ¢818.000 en servicios de alimentación en El Novillo Alegre.
Se trata de cuatro facturas para actividades realizadas entre setiembre y noviembre del 2025 con autoridades internacionales y el expresidente Luis Guillermo Solís.
El Consejo Universitario también requirió a la Oficina de Administración Financiera (OAF) un estudio sobre las partidas vinculadas con alimentación y gastos de representación de los últimos tres años para detectar “patrones en su uso que conduzcan a la emisión de recomendaciones”. Para esa solicitud, el plazo es de tres meses.
El CU aprobó, además, crear en un máximo de cuatro meses un conjunto de lineamientos que contemplen ámbitos tanto legales como administrativos que guíen y ordenen el uso de los gastos de representación, en aras de mejorar la gobernanza y la imagen de la Universidad.
Los lineamientos deberán ser analizados por la Contraloría Universitaria de la UCR; posteriormente, deberán ser sometidos a conocimiento del CU.
Finalmente, el Consejo Universitario convocó al rector Araya para que comparezca ante ese órgano para que brinde explicaciones en la “brevedad posible”.
'Esto no nos representa'
Las críticas contra Araya arrecieron dentro de ese órgano.
“Esto no nos representa; ir y gastar más de ¢800.000 en un par de cenitas, en menos de tres meses, no nos representa. Eso es lo que sale a la luz en los medios de comunicación, pero eso no es lo que la UCR es. Si nosotros incurrimos en reuniones corren por nuestra cuenta", dijo María Paula Fonseca, representante estudiantil en el CU.
Fonseca reprochó que la Rectoría no gastaría esos montos en reuniones con estudiantes: “La universidad pública en Costa Rica nació para gente de a pie, no para cúpulas o élites. Entonces, que queremos venir a aparentar gastándonos quinientos y resto de mil en una sola cena (...) Si queremos una sola cena... el almuerzo en Generales cuesta ¢2100, en Agro ¢1800″, aseveró.
Por su parte, Nickolas Guevara señaló que las solicitudes a Araya constituyen “ética pública, proporcionalidad y responsabilidad” en el manejo de recursos públicos.
“Nadie está pidiendo volver a la ética hipócrita de las galletas soda o el vaso plástico, sino que, cuando se usa dinero público, siempre hay que cuestionarse: ¿esto es razonable? ¿Es proporcional? ¿Se alinea con la realidad que vive la comunidad? En este caso, la respuesta es no“, señaló el estudiante.
Guevara señaló que muchos estudiantes afrontan carencias económicas, falta de alimentación adecuada, problemas para mantener becas y hasta falta de cupos.
“(Esos gastos de Rectoría) no solo es una mala decisión administrativa, sino que es falta de empatía con la gente que decimos representar y servir“, dijo el estudiante.
Guevara añadió que la defensa del FEES no se gana únicamente con discursos ante el Ejecutivo, sino con coherencia interna. “Si pedimos respeto para la autonomía y un financiamiento digno, debemos demostrar hacia adentro un manejo sobrio, prudente y transparente de cada colón que administramos”.

La representante de Ingeniería en el CU, Natalia Solano, señaló las desigualdades dentro de la Universidad. Fue ella quien propuso las medidas aprobadas.
“Por años, muchas personas han comprado de sus bolsillos bocadillos, o recursos y materiales para llevar a buen término sus proyectos (...). Estudiantes que para asistir a giras, que son parte de su formación, hacen malabares para poder costearlas. Estas noticias funcionan como recordatorio de las inequidades que persisten en el sistema universitario”, dijo Solano.
Las críticas contra Araya también surgieron por su ausencia en esa sesión del CU.
¿Cuáles fueron los gastos de la Rectoría?
- Visita de Luis Guillermo Solís, expresidente de la República
Esa actividad se realizó el 12 de setiembre del 2025 y el monto gastado en esa ocasión ascendió a ¢74.733. Fue cargado al presupuesto asignado a la Rectoría.
Según explicó la UCR, fue una actividad previa “para ver detalles sobre el Seminario Internacional Derechos Humanos y Crimen Organizado en América Latina: Un desafío regional y global”.
El seminario finalmente se realizó entre el 13 y 14 de noviembre.
“Este tipo de encuentros se enmarcan en el intercambio académico, análisis de coyuntura nacional y fortalecimiento del vínculo universidad-Estado (...). Para este seminario, la UCR contó con el apoyo de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu) como contraparte”, explicó la UCR.
- Visita de la rectora de la Escuela Superior Politécnica del Litoral del Ecuador
Según información universitaria, el evento se efectuó el 13 de octubre del 2025 y el gasto fue de ¢74.559. Fue cargado al presupuesto asignado a la Rectoría.
La UCR señaló que la cita formó para de la agenda de relaciones internacionales, “orientadas a fortalecer vínculos académicos, cooperación bilateral, movilidad estudiantil y eventuales convenios interinstitucionales. Se trata de un gasto de representación institucional”.
- CIII Reunión Ordinaria del Consejo Ejecutivo y XXII Asamblea General Ordinaria de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe
La actividad se realizó el pasado 24 de noviembre y fue el gasto más alto de las facturas consultadas. El desembolso ascendió a ¢573.631. Fue cargado al presupuesto asignado a la Rectoría.
Según la Universidad, la cita contó con 35 personas. “El monto responde a un gasto colectivo vinculado a la organización de un evento oficial de alto nivel en el ámbito universitario regional”, señaló esa casa de estudios.
- Visita de José María de la Varga, director de Polaris de la Universidad de Málaga
Según la UCR, De la Varga es director de un programa de acompañamiento y mentorización para proyectos ganadores del concurso SpinOff en esa universidad española.
La Universidad justificó que esta actividad se vincula directamente con “procesos de innovación, emprendimiento universitario y fortalecimiento de capacidades en transferencia tecnológica”.
Se realizó el 27 de noviembre anterior y se desembolsó ¢95.281. También fue cargado al presupuesto asignado a la Rectoría.
Al ser consultada por La Nación, la UCR explicó que los gastos corresponden a “atenciones oficiales vinculadas a relaciones internacionales, cooperación académica, innovación universitaria y diálogo institucional, debidamente facturadas, registradas y tramitadas bajo los administrativos ordinarios”.
Así se indicó en un documento firmado por el director ejecutivo de la Rectoría, Pablo César Marín.
Entre los platillos degustados en esas cuatro reuniones, hay carpaccio de salmón, tabla de chorizos, ensalada patagónica, ensalada capresse, lomito (bife), ensalada cesar clásica, ensalada cesar con pollo, aros de calamar, bife de chorizo, cuadril y vino Luis Cañas Crianza, entre otros productos.
