
La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) manifestó su oposición a las iniciativas legislativas que proponen el retiro total o acelerado de los recursos del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP). Además, lamentaron que los diputados no invitaran a los patronos a la mesa de trabajo sobre este tema, al recordar que ellos ponen la mayor parte del dinero de este sistema de pensiones.
La organización considera que estas propuestas “desvirtúan la finalidad del fondo, ponen en riesgo la sostenibilidad del sistema previsional y afectan a los pensionados actuales y futuros”.
Para la agrupación empresarial, defender este régimen significa resguardar el futuro de las jubilaciones, la estabilidad social y la responsabilidad intergeneracional del país.
“No se trata de un ahorro de libre disposición”, sino de un sistema diseñado para fortalecer el retiro de las personas trabajadoras y complementar otros regímenes de pensiones, afirmó CICR.
En la corriente legislativa, existen cuatro planes para devolver el ROP, pero con diferentes modalidades. Uno de ellos, del diputado independiente Gilberth Jiménez, busca entregar el 100% del ROP en un solo tracto.
El pasado 3 de febrero, el Congreso rechazó dispensar de trámites al plan de Jiménez. Sin embargo, se instaló una mesa de trabajo, con participación de grupos que presionan por el ROP, para evaluar las iniciativas.

La organización empresarial señaló que el fondo debe cumplir estrictamente su objetivo previsional para evitar la desprotección de las personas trabajadoras.
Desde la CICR, calificaron como “preocupante” que el sector empresarial no fuera incorporado en las mesas de trabajo de la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Sociales para discutir la eventual liquidación del régimen, dado que, según indicaron, el 76,5% de los aportes mensuales al régimen provienen del patrono.
“Abrir la puerta a la liquidación del ROP significaría descapitalizar el segundo pilar del sistema previsional, debilitar la autonomía económica de las personas adultas mayores y trasladar presión futura a los programas asistenciales del Estado”, señaló el comunicado de esa cámara.
Agregó que el ROP asegura ingresos regulares en la etapa de retiro, evitando un deterioro abrupto del nivel de vida.
“En lo social, reduce la dependencia de programas asistenciales del Estado y disminuye la vulnerabilidad frente a la pobreza”, explicaron.
El presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, Sergio Capón, concluyó que el ROP es un derecho adquirido de los trabajadores, pero remarcó su posición sobre el retiro anticipado.
El retiro del ROP es una idea impulsada por amplios sectores de la sociedad civil, como sindicatos y grupos organizados de trabajadores; sin embargo, cuenta con la oposición de órganos como la Superintendencia de Pensiones (Supén) o el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
